Gustavo Petro dejó la Casa de Nariño en la mañana de este jueves, según reportó Vanguardia. Lo hizo acompañado de su hija Antonella y de los ministros que conforman su gabinete, en un recorrido que marca el cierre de su ciclo como jefe de Estado.
La salida se produjo horas antes de la ceremonia de posesión de Abelardo de la Espriella, quien asume la Presidencia de Colombia en el marco del proceso de transmisión de mando previsto en la Constitución. La fecha de la juramentación marca la finalización del periodo presidencial que comenzó en agosto de 2022.
El momento del abandono de la sede presidencial es un símbolo tradicional del fin del mandato. El presidente saliente suele recorrer los pasillos y el Patio de Honor de la Casa de Nariño antes de emprender su camino hacia otro lugar. Petro cumplió ese ritual con su familia más cercana y su equipo de Gobierno a pocos metros.
Según la nota de Vanguardia, en su despedida el presidente Petro dirigió unas últimas palabras antes de cruzar la puerta de la sede ejecutiva. El contenido exacto y el tono de esas palabras corresponden a lo consignado por la fuente, que documentó la escena.
La presencia de Antonella Petro al lado de su padre añadió un carácter familiar al acto. En Colombia, la transición de mando reúne a miembros del gabinete saliente, invitados especiales y delegaciones extranjeras, pero pocos detalles públicos aparecen sobre los acompañantes personales en estos recorridos.
La transición entre Petro y Abelardo de la Espriella se produce luego de una campaña en la que ambos protagonizaron la disputa por la Casa de Nariño. De la Espriella, abogado y figura del sector conservador, ganó las elecciones y se prepara para asumir las riendas del Estado colombiano en un contexto de debate sobre las prioridades del nuevo Gobierno.
Durante su mandato, Petro impulsó reformas sociales, cambios en la política de seguridad y una agenda internacional con énfasis en transición energética y diálogos de paz. Esos ejes quedarán sobre la mesa como parte del legado que el nuevo presidente deberá evaluar y, en algunos casos, modificar o continuar.
El nuevo Gobierno de Abelardo de la Espriella arranca con el reto de nombrar su gabinete, definir el Plan de Desarrollo y atender frentes abiertos como la seguridad en regiones afectadas por grupos armados, la situación económica y las relaciones con Estados Unidos y los vecinos de la región.
La jornada de posesión incluye los actos protocolarios en el Congreso de la República, donde De la Espriella jurará ante el pleno, y una posterior recepción en la Casa de Nariño. La transición marca también el relevo en la cúpula militar y en los puestos clave de la administración pública.
