El presidente Gustavo Petro señaló a Abelardo de la Espriella por el asesinato de dos líderes de su movimiento político, el Pacto Histórico. El pronunciamiento lo hizo a través de un mensaje en redes sociales en el que aseguró que la amenaza contra esas personas se estaba cumpliendo, según informó Infobae.
Las palabras exactas del presidente fueron que es evidente que la amenaza empieza a cumplirse, una frase que dio por cierta la responsabilidad de Abelardo de la Espriella en los hechos. La declaración ocurrió en un contexto de alta crispación política, durante la recta final de la campaña rumbo a la Presidencia de la República.
Infobae reportó que la información entregada por el presidente sobre los casos era fragmentada. Los dos asesinatos referidos no contaban, al momento de la publicación, con indicios verificables que permitieran atribuir su autoría a un móvil político ni vincular a un actor específico, distinto a la hipótesis lanzada por el jefe de Estado.
El asesinato de líderes sociales y políticos es una problemática documentada en Colombia durante las últimas décadas. Organizaciones como la Defensoría del Pueblo y distintas ONG han alertado sobre la persistencia de la violencia contra defensores de derechos humanos, líderes comunitarios y militantes de distintos sectores, un patrón que atraviesa varios gouvernements y que suele agravarse en periodos electorales.
En el Pacto Histórico, la violencia contra sus integrantes ha sido denunciada en varias regiones del país. La militancia de zonas rurales y urbanas ha reportado amenazas, atentados y asesinatos que, según distintas voces del movimiento, no siempre reciben una respuesta oportuna del Estado ni un avance efectivo en las investigaciones.
La acusación de Petro contra Abelardo de la Espriella introduce una tensión adicional a la controversia pública que ambos han sostenido en redes y medios. Hasta ahora, el señalamiento presidencial se sostiene en la interpretación política del mandatario y no en evidencia judicial pública que respalde la autoría intelectual o material de los hechos por parte del hoy presidente electo.
La reacción en redes sociales fue inmediata. Simpatizantes del Pacto Histórico y usuarios de distintas tendencias políticas compartieron el mensaje de Petro y exigieron investigaciones rápido y transparentes. Otros usuarios cuestionaron la ausencia de pruebas y pidieron prudencia antes de señalar responsables.
Abelardo de la Espriella, por su parte, no aparece registrado en el extracto de Infobae como responsable de los hechos. Su defensa pública y la de su equipo se conocerán en la medida en que el nuevo gobierno se posesione y entregue su propia versión de los señalamientos.
Queda pendiente el resultado de las investigaciones de la Fiscalía y de las autoridades judiciales sobre los dos asesinatos mencionados. También está por verse si el gobierno nacional abre una investigación formal sobre las declaraciones del presidente saliente y si el gobierno entrante responde de manera oficial a la acusación.
Mientras avanzan las pesquisas, el caso queda como uno de los episodios más delicados de la transición. En Colombia, la atribución pública de responsabilidad en hechos violentos, sin sustento probatorio, suele escalar la polarización y dificultar el esclarecimiento de los crímenes, según han advertido en reiteradas ocasiones organizaciones de derechos humanos y expertos en justicia transicional.
