El presidente Gustavo Petro tiene programado un viaje a Cuba en lo que será su última salida oficial como jefe de Estado de Colombia, de acuerdo con información publicada por Deutsche Welle. La visita se realizará a una semana de que termine su mandato.
El viaje ocurre en un contexto particular para la política exterior colombiana. De la Espriella, quien asumirá la presidencia tras las recientes elecciones, ha anunciado de forma pública que una de sus primeras decisiones será romper las relaciones diplomáticas con Cuba, a la que calificó como 'régimen comunista'.
Colombia y Cuba han mantenido lazos diplomáticos desde 1907, con un quiebre entre 1961 y 1975, cuando ambos países no tuvieron representación. En las últimas décadas, la relación se mantuvo activa con la existencia de embajadas en Bogotá y La Habana, además de acuerdos de cooperación en temas comerciales, culturales y académicos.
La visita de Petro a la isla se enmarca en el giro diplomático que su gobierno promovió desde 2022, cuando reestableció un papel más activo en escenarios latinoamericanos y retomó la cercanía con gobiernos de izquierda de la región. Cuba, además, ha sido sede de procesos de diálogo entre el Estado colombiano y grupos armados en distintos momentos del conflicto interno.
La Habana, por ejemplo, fue una de las ciudades donde se adelantaron acercamientos entre el Gobierno colombiano y representantes del ELN durante distintos ciclos de conversaciones. Esa función de Cuba como facilitador ha sido un punto habitual de la relación bilateral en los últimos años.
Para los ciudadanos colombianos, el posible rompimiento de relaciones anunciado por el nuevo gobierno implica cambios concretos: los trámites consulares en la embajada de Colombia en La Habana dejarían de hacerse allí, y los colombianos residentes en la isla tendrían que acudir a otras representaciones para renovar documentos o recibir asistencia.
La transición entre los dos modelos de política exterior es una de las aristas que deja este final de mandato. Mientras Petro cierra su gestión con un viaje a Cuba, su sucesor ya dejó clara la dirección opuesta que tomará la diplomacia colombiana respecto al gobierno de la isla.
Queda por ver si la visita de Petro incluye anuncios formales, suscribir algún acuerdo bilateral o si se trata de un desplazamiento de carácter protocolario. Deutsche Welle no detalla en su nota la agenda específica que el mandatario cumplirá en territorio cubano.
Tampoco se conoce, hasta el momento, una respuesta oficial del gobierno cubano al anuncio del presidente electo colombiano sobre la ruptura de relaciones. El tema seguramente será uno de los primeros puntos de la agenda internacional del gobierno entrante.
