El Sistema de Medios Públicos de Colombia atraviesa una crisis financiera que supera los 148.000 millones de pesos, según la información divulgada por el gobierno del presidente Abelardo de la Espriella. La denuncia apunta directamente a la administración de Gustavo Petro y a la gestión del exgerente de RTVC Hollman Morris como responsables del descalabro.
RTVC, la sociedad estatal administradora deSeñal Colombia, Canal Institucional y Radio Nacional de Colombia, concentra el grueso de la operación de la radiodifusión pública en el país. Su sostenimiento depende principalmente del presupuesto nacional asignado por el Ministerio de Hacienda y de los recursos generados por la comercialización de contenidos y espacios.
Un faltante de esa magnitud compromete la continuidad de las emisiones, el pago de obligaciones laborales con los equipos de producción y el mantenimiento de la infraestructura técnica necesaria para transmitir la señal pública. La situación también limita la capacidad de producir programaciones frías y contenidos culturales, educativos y de interés público que el canal y la radio están obligados a ofrecer.
El gobierno de Espriella enmarca la denuncia en una revisión de los estados financieros heredados de la administración anterior. Según el reporte, el descalabro se construyó durante los últimos años y se expresa hoy en compromisos pendientes con proveedores, incumplimientos contractuales y una caída en la ejecución de proyectos de producción propios.
La gestión de Hollman Morris al frente de RTVC estuvo marcada por señalamientos previos sobre la situación económica de la entidad. Documentos internos y alertas de organismos de control ya habían advertido en su momento sobre el crecimiento de la deuda y la insuficiencia de recursos para sostener la operación cotidiana de la radio y la televisión pública.
La crisis llega en un momento sensible para el ecosistema de medios públicos del país, luego de un periodo de transformaciones tecnológicas y de audiencias que exige inversiones en plataformas digitales, producción audiovisual y modernización de equipos. La falta de recursos pone en riesgo esa transición.
Para la ciudadanía, el impacto más visible se traduce en la posible reducción de la oferta de Radio Nacional y de los canales públicos, en la afectación de proyectos regionales y en el debilitamiento de una vitrina cultural que tradicionalmente ha visibilizado contenidos colombianos. También se resiente del efecto sobre los trabajadores del sector.
Queda pendiente conocer las decisiones que adopte el nuevo gobierno para sanear las deudas, definir la liquidez necesaria y restablecer los montos de la operación financiera de RTVC. También se esperan explicaciones formales de la administración anterior sobre el manejo presupuestal durante el periodo señalado por la denuncia.
