Sectores productivos le pidieron al gobierno del presidente Abelardo de la Espriella eliminar aranceles sobre productos considerados clave, con el objetivo de atenuar el golpe económico que trae consigo el fenómeno de El Niño. La solicitud se conoce en un momento en que las condiciones climáticas adversas empiezan a sentirse en varias regiones del país, según reportó Valora Analitik.
La petición se enfoca en reducir los costos de importación de bienes básicos, en especial alimentos e insumos agropecuarios, cuyo precio suele subir cuando las sequías o las altas temperaturas afectan la producción interna. La idea de fondo es que, al gravar menos la entrada de esos productos al país, la oferta se mantenga estable y los consumidores paguen menos.
Colombia aplica aranceles dentro del marco de la Organización Mundial del Comercio y de los acuerdos comerciales vigentes. El gobierno nacional tiene la potestad de modificar temporalmente los gravámenes a través del Comité de Aranceles, que depende del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo. En otras coyunturas climáticas, ese mecanismo se ha usado para reducir el impacto en los precios de productos sensibles.
El fenómeno de El Niño consiste en el calentamiento periódico de las aguas del océano Pacífico tropical, lo que en Colombia suele traducirse en sequías más fuertes, menor oferta de agua y reducciones en las cosechas. Esos efectos suelen encarecer los alimentos, golpean al sector agropecuario y encarecen el transporte fluvial por la caída de los caudales. La solicitud sectorial llega precisamente cuando esos riesgos empiezan a asomarse.
Para los ciudadanos, la discusión tiene efectos directos. Si los aranceles bajan, los productos importados llegan más baratos, lo que puede ayudar a contener la inflación de alimentos. Si no se modifican, el ajuste lo absorben los consumidores vía precios más altos o los productores locales, que enfrentan mayores costos por la ausencia de lluvias.
La decisión final queda en manos del gobierno nacional, que debe evaluar el efecto fiscal de la medida y su impacto en la producción interna. También debe considerar la situación de los productores nacionales, que compiten con bienes importados y podrían verse afectados por una apertura arancelaria temporal.
La solicitud añade un nuevo frente a la gestión del gobierno de De la Espriella frente a la variabilidad climática. Hasta ahora, el Ejecutivo ha reiterado la importancia de prepararse para los efectos de El Niño, pero la petición sectorial lo pone ante la necesidad de tomar decisiones concretas en materia comercial.
Queda pendiente conocer la respuesta formal del Ministerio de Comercio y del equipo económico del gobierno. El tiempo es un factor clave, pues los picos de precios por escasez suelen coincidir con el inicio de las temporadas de menor producción agrícola, cuando el fenómeno ya está consolidado.
