La Veeduría Nacional para el Control Social del Patrimonio Cultural Construido y Sumergido se dirigió al recién elegido presidente Abelardo de la Espriella con un pedido concreto: que intervenga para destrabar el proceso de rescate del Galeón San José, según reportó Caracol Radio. La organización advierte que el tiempo corre y que el pecio, declarado patrimonio cultural de la nación, sigue en el fondo del mar Caribe sin una operación formal de recuperación.
El Galeón San José es un navío español de la Armada que se hundió en 1708 frente a las costas de Cartagena, durante un combate con la escuadra británica. Conocido como el "Santo Grial de los naufragios" por la carga de oro, esmeraldas y monedas que transportaba, el pecio fue localizado en 2015 por un equipo internacional encabezado por el Instituto Smithsoniano y el Ministerio de Cultura colombiano, a unos 600 metros de profundidad.
Desde entonces, el Gobierno colombiano ha intentado definir quién ejecuta la operación de salvamento. El proceso ha pasado por licitaciones, alianzas público-privadas, decisiones judiciales y cambios de criterios sobre la participación de empresas extranjeras. En 2023, la Corte Constitucional resolvió una tutela que cuestionó el modelo de contratación, lo que obligó a reabrir el debate sobre las condiciones de la exploración y la recuperación.
El pedido de la Veeduría se suma a voces que llevan años reclamando transparencia y agilidad en el manejo del pecio. Para estas organizaciones, el Galeón San José no es solo un tesoro económico: es un bien cultural que pertenece a la nación y que debe ser tratado con criterios arqueológicos, no comerciales. También piden claridad sobre la distribución de los bienes una vez rescatados.
El llamado llega además en un contexto sensible para el nuevo gobierno. El presidente electo asumirá el cargo con un expediente abierto sobre la mesa, en el que pesan intereses de comunidades, inversionistas, investigadores y autoridades internacionales que han seguido de cerca el caso. La Veeduría considera que solo una decisión del más alto nivel político puede mover la maquinaria institucional que lleva años empantanada.
Entre los puntos pendientes están la definición del modelo de contratación, la actualización del plan de salvamento, la protección del sitio arqueológico contra expoliadores y la articulación con organismos como la UNESCO, que ha mostrado interés en el manejo del pecio por su valor histórico. También está en discusión la creación de un museo que acoja las piezas recuperadas, una idea que se ha mencionado pero que no tiene todavía una sede ni un cronograma.
Para los ciudadanos, el caso tiene una dimensión patrimonial y educativa antes que económica. El Galeón San José es uno de los naufragios más estudiados del mundo y ofrece información clave sobre el comercio colonial, la trata transatlántica y la vida a bordo en el siglo XVIII. Rescatarlo con criterios científicos garantiza que esa memoria quede en manos del Estado colombiano y de la academia.
El reto para el gobierno entrante será equilibrar las presiones por recuperar el tesoro con las exigencias legales y técnicas del proceso. La Veeduría confía en que una decisión política temprana permita retomar la ruta de salvamento sin repetir los errores que, según señala, han frenado el expediente durante casi una década.
Por ahora, el llamado queda instalado en la opinión pública como una de las primeras peticiones formales que recibe el nuevo presidente en materia de patrimonio. Queda por verse si el Ejecutivo lo incluye en su agenda de los primeros cien días o si el tema seguirá en compás de espera hasta que se defina el modelo de recuperación.
