El senador Amet Escaf, la representante Carolina Corcho y el representante David Racero, todos de corrientes de izquierda, alzaron su voz en contra de la decisión del presidente electo Abelardo de la Espriella de tomar posesión el 7 de agosto en una guarnición militar ubicada en el departamento del Cauca. La información fue publicada por Infobae.
Según la fuente, los tres legisladores calificaron la ceremonia de posesión como un “ataque directo a la Constitución”. Aunque Infobae no detalla en el extracto los argumentos jurídicos completos, la expresión apunta a un debate sobre si el lugar elegido cumple con los requisitos formales para la transmisión del mando presidencial en Colombia.
En Colombia, la presidencia de la República se transmite mediante un acto solemne que, por tradición, se ha realizado en la Plaza de Bolívar de Bogotá, frente al Congreso y en presencia de las altas cortes. La Constitución y la ley establecen condiciones para esa ceremonia, pero también contemplan la posibilidad de que el presidente elija otro escenario, siempre que se garantice el carácter institucional del acto.
La decisión de posesionarse en una guarnición militar del Cauca introduce un cambio de escenario sin precedentes recientes. El departamento del Cauca ha sido una de las regiones más afectadas por la violencia de grupos armados ilegales, la presencia de disidencias de las FARC y el narcotráfico, lo que le otorga un valor simbólico fuerte a cualquier acto de Estado en ese territorio.
Para los congresistas que criticaron la medida, el uso de una instalación militar como sede de la posesión presidencial abre un debate sobre la separación entre la fuerza pública y la rama ejecutiva en un acto de naturaleza civil. La preocupación, expuesta en términos de “ataque a la Constitución”, se refiere a la posible percepción de militarización del inicio del período presidencial.
La iniciativa ocurre en un contexto de marcada polarización política en Colombia. Sectores de izquierda y de derecha han mantenido posiciones encontradas sobre el rumbo del país, y las decisiones del gobierno entrante suelen convertirse en motivo de controversia desde antes de la posesión. La reacción de Escaf, Corcho y Racero se suma a otros pronunciamientos que anticipan un Congreso con alta tensión durante el nuevo período.
Hasta el momento, según la fuente, no se conoce una respuesta oficial del equipo del presidente electo ni del gobierno saliente frente a las críticas de los legisladores. Tampoco Infobae reporta en el extracto disponible reacciones de otros partidos políticos o de los organismos de seguridad consultados sobre la logística en el Cauca.
Queda por verse si la decisión sobre el lugar de la posesión se mantiene o si el debate obliga a una reconsideración. Lo que ya está claro es que el primer día de gobierno arrancó como un tema de controversia, y que el simbolismo del escenario elegido tendrá peso en la narrativa política del nuevo cuatrienio.
