Senadores del Pacto Histórico, entre ellos María José Pizarro y Alejandro Ocampo, criticaron al presidente Abelardo de la Espriella por no viajar a la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que se realiza cada año en Nueva York. Según Infobae, los legisladores cuestionaron la decisión y la calificaron como un desplante internacional.
El señalamiento central apunta a que la representación del país en ese foro recae por tradición y por protocolo en el jefe de Estado. Pizarro y Ocampo plantearon que, ante la ausencia del presidente, el vicepresidente asumiría reuniones y hasta la intervención oficial de Colombia, un rol que, a su juicio, no le corresponde.
La Asamblea General de la ONU reúne cada septiembre a mandatarios y jefes de delegación de los Estados miembros. Es la principal cita multilateral del calendario diplomático y suele ser aprovechada por los presidentes para sostener bilaterales, firmar declaraciones y fijar la postura del país frente a temas globales como clima, seguridad y paz.
La crítica del Pacto Histórico se inscribe en la relación de oposición que esa colectividad ha sostenido frente al gobierno de Abelardo de la Espriella. Los señalamientos llegan en un contexto de tensiones entre el Ejecutivo y sectores de izquierda por el rumbo de la política nacional y exterior.
Voceros del gobierno no aparecen citados en el extracto de Infobae con una respuesta directa a los señalamientos. Por ahora, la versión oficial sobre los motivos de la inasistencia del presidente a Nueva York no quedó registrada en la nota fuente de este artículo.
En lo protocolario, la Cancillería y la misión permanente de Colombia ante la ONU suelen coordinar la agenda presidencial en Nueva York, incluidas las intervenciones en plenaria y los encuentros bilaterales con otros mandatarios y con el secretario general de la organización.
Para la oposición, el punto no es solo el viaje, sino el precedente: que un vicepresidente intervenga en lugar del presidente en el máximo escenario multilateral abre un debate sobre el alcance de las funciones delegadas y sobre el mensaje que Colombia envía al resto del mundo.
Queda por verse si el gobierno detalla en los próximos días las razones de la ausencia, si se anuncia algún encuentro paralelo del canciller o del vicepresidente, y si el tema escalará a un debate de control político en el Congreso, donde el Pacto Histórico tiene voz para pedir explicaciones.
