Los secretarios del Congreso respondieron a un concepto solicitado por Abelardo de la Espriella y confirmaron que la posesión presidencial podría realizarse fuera del Capitolio Nacional. La información fue divulgada por Caracol Radio, que reportó la respuesta de los funcionarios del órgano legislativo a la consulta elevada por el presidente electo.
La tradición en Colombia ha sido que la ceremonia de juramentación presidencial tenga lugar en el Salón Elíptico del Capitolio, ante el pleno del Congreso reunido en sesión conjunta. Ese escenario ha acogido las posesiones presidenciales durante décadas y suele congregar a los miembros de las tres ramas del Estado, invitados especiales y delegaciones extranjeras.
Trasladar el sitio de la ceremonia implica decisiones logísticas, de seguridad y de protocolo. El Capitolio tiene una capacidad limitada y un dispositivo de seguridad propio, por lo que mover el acto a otro lugar exige coordinar con la Policía Nacional, la Casa Militar y las alcaldías respectivas. En ceremonias pasadas fuera de la sede legislativa se han utilizado plazas públicas y escenarios abiertos.
La consulta de Abelardo de la Espriella a los secretarios del Congreso sugiere que el presidente electo evalúa la posibilidad de modificar el formato tradicional. No se ha precisado, en lo divulgado por la fuente, qué lugar alternativo se contemplaría ni si el cambio ya está definido.
Los secretarios del Senado y la Cámara son los encargados de organizar la sesión solemne de posesión, según lo establece el reglamento del Congreso. Ellos deben velar por el cumplimiento de los protocolos legislativos y remitir el concepto correspondiente para que la ceremonia se ajuste a la ley y a las costumbres institucionales.
Para la ciudadanía, la modificación del escenario tiene efectos prácticos en materia de acceso, movilidad y seguridad en el centro de Bogotá. Las zonas cercanas al Capitolio suelen ser cerradas al tránsito vehicular durante la jornada de posesión, y un cambio de sede obligaría a rediseñar los anillos de seguridad.
En el plano institucional, la decisión marcaría una ruptura con la costumbre sin que ello implique un cambio legal. La Constitución y la ley fijan la fecha y el juramento ante el Congreso, pero no obligan a un lugar específico dentro del Capitolio, por lo que la jurisprudencia y el reglamento interno son los referentes vigentes.
Queda pendiente que el Congreso, la organización de la ceremonia y el equipo del presidente electo precisen el sitio, la fecha y hora definitivas. Mientras tanto, la sola posibilidad de un cambio ya concentra la atención mediática sobre una de las jornadas más sensibles del calendario político nacional.
Caracol Radio fue la fuente que confirmó la respuesta de los secretarios al concepto solicitado por Abelardo de la Espriella. Cualquier anuncio oficial sobre la sede y el formato de la ceremonia se espera en los próximos días, antes de la fecha prevista para la transmisión de mando.
