La gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, expresó públicamente su apoyo a que la posesión del presidente electo, Abelardo De la Espriella, se lleve a cabo en Cali. Así lo reportó el diario EL HERALDO, que registró la declaración de la mandataria regional.
En Colombia, la ceremonia de transmisión del mando presidencial se realiza de manera ordinaria en la Plaza de Bolívar, en Bogotá, ante el Congreso de la República. Se trata de un acto protocolario reglado por la Constitución y la ley, en el que el nuevo jefe de Estado toma juramento y se dirige al país.
La propuesta de la gobernadora implica un cambio de sede respecto a la tradición. Cali, capital del Valle del Cauca, es la tercera ciudad más poblada del país y un polo económico del suroccidente colombiano. Su infraestructura y capacidad logística han sido utilizadas en eventos de gran formato, como la pasada cumbre de la Comunidad Andina.
Toro es una figura con peso político en la región. Su respaldo a la idea aporta respaldo institucional del orden departamental a la discusión sobre dónde debe celebrarse la posesión.
Hasta el momento, la posibilidad de mudar la ceremonia fuera de Bogotá no había sido parte del debate público conocido. Cualquier modificación requerirá coordinación entre el Congreso, la Casa de Presidencia y las autoridades locales y de seguridad.
El cambio de sede también genera preguntas logísticas y de seguridad. La protección de un acto de esta naturaleza demanda dispositivos especiales de la Policía, el Ejército y los organismos de inteligencia, como ocurrió en anteriores transmisiones de mando.
La ciudad que aspire a ser sede deberá garantizar, además, los espacios para los invitados nacionales e internacionales, la prensa acreditada y los actos culturales que suelen acompañar la jornada. Cali cuenta con recintos como el Estadio Olímpico Pascual Guerrero y el Centro de Eventos Valle del Pacífico.
El próximo primero de junio, fecha constitucional para la transmisión de mando, marca el inicio formal del gobierno de Abelardo De la Espriella. La definición de la sede se espera en las semanas previas a esa jornada, según el calendario de empalme que coordina el equipo de transición.
De aceptarse la propuesta, sería la primera vez que la posesión presidencial se realiza por fuera de Bogotá. La decisión quedaría en manos del nuevo gobierno y del Congreso, que es el escenario constitucional donde el presidente electo asume ante la nación.
