France 24, el canal internacional de noticias con sede en Francia, dedicó un análisis al cambio de postura del presidente colombiano Abelardo de la Espriella frente a Israel. El reportaje, titulado ¿Pragmatismo o ideología?, plantea que la nueva orientación marca un punto de inflexión respecto a la línea que Colombia había seguido en años recientes sobre el conflicto en Medio Oriente.
Colombia mantuvo durante décadas una de las posturas más críticas de América Latina hacia el gobierno israelí, especialmente a partir del reconocimiento del Estado palestino en 2011, una decisión adoptada durante el gobierno de Juan Manuel Santos. La ruptura de relaciones diplomáticas con Israel, formalizada en 2024 bajo el entonces presidente Gustavo Petro, profundizó esa distancia y convirtió al país en uno de los más alejados del bloque occidental en este tema.
Según el resumen del reportaje, la administración de De la Espriella ha dado señales de recomponer los vínculos con Jerusalén. Para France 24, la pregunta central es si se trata de una maniobra pragmática, orientada a recuperar cooperación en seguridad, comercio y tecnología, o si responde a una afinidad ideológica del nuevo gobierno con posiciones más cercanas a las del gobierno de Benjamín Netanyahu.
El análisis recoge que el giro ocurre en un contexto regional sensible. Varios países de América Latina han revisado su postura tras los hechos del 7 de octubre de 2023 y la posterior ofensiva militar en Gaza, con reacciones divididas entre condenas a Hamás y críticas a la respuesta israelí. Argentina, bajo Javier Milei, fue uno de los primeros en restablecer plenamente la relación con Israel en la región.
Para los ciudadanos colombianos, el cambio tiene implicaciones directas. De la relación con Israel dependen programas de cooperación militar, becas académicas, acuerdos comerciales agrícolas y proyectos de innovación tecnológica. Una eventual normalización abriría la puerta a retomar esos flujos, aunque también podría generar tensiones con sectores políticos y sociales que han apoyado históricamente la causa palestina en Colombia.
En el terreno multilateral, el reportaje señala que Colombia es miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU y participa en la Corte Internacional de Justicia como Estado que ha reconocido a Palestina. Cualquier giro en la política exterior exigirá reacomodar el voto colombiano en esos escenarios, donde se debaten resoluciones sobre el conflicto.
France 24 también menciona las reacciones internas. Sectores cercanos al nuevo gobierno han presentado el acercamiento como un paso hacia una política exterior más alineada con Occidente. En contraste, voces de la oposición y de organizaciones de derechos humanos han expresado preocupación por un posible alejamiento de la tradicional diplomacia colombiana en favor del respeto al derecho internacional humanitario.
El reportaje no cierra la pregunta que plantea en su titular. Deja abiertos dos escenarios: uno en el que el pragmatismo prime y la relación con Israel se maneje como una transacción de cooperación, y otro en el que la afinidad ideológica termine definiendo una alineación más firme. El medio sugiere que los primeros meses del gobierno serán determinantes para evaluar cuál de las dos lecturas se impone.
Por ahora, lo concreto es el cambio de tono y de gestos diplomáticos. Resta ver si ese giro se traduce en decisiones formales, como el restablecimiento pleno de relaciones, la reapertura de la embajada en Jerusalén o Tel Aviv, y la modificación del voto colombiano en los organismos multilaterales. Esos pasos serán los que conviertan el análisis en política de Estado.
