Según el reporte de ELTIEMPO.COM, el presidente electo Abelardo De La Espriella transmitió al general Jorge Mora, designado como próximo ministro de Defensa, una instrucción centrada en un solo objetivo: preparar todo el dispositivo necesario para capturar o dar de baja a alias Bendito Menor, señalado cabecilla de las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada (ACSN). La frase, reproducida por el medio como cita textual, marca el tono de la directriz.
Las ACSN son una estructura armada ilegal que opera en la zona norte de Colombia, con influencia en áreas de la Sierra Nevada de Santa Marta y municipios de los departamentos del Magdalena, Cesar y La Guajira. Su actividad incluye narcotráfico, extorsión y disputa territorial con otros grupos armados, lo que explica que sus cabecillas sean objetivo prioritizedo de las operaciones de la Fuerza Pública.
Alias Bendito Menor ha sido mencionado durante los últimos años como uno de los principales líderes de esa organización. La orden presidencial se inscribe en la lógica de golpear a las cabezas visibles de las estructuras criminales que afectan a comunidades del Caribe colombiano, donde la presencia de las ACSN ha generado presiones sobre la población civil y sobre las autoridades locales.
El general Jorge Mora asume el Ministerio de Defensa en un contexto marcado por la persistencia de grupos armados ilegales y por el desafío de mantener la seguridad en regiones con presencia de varias disidencias y bandas heredadas del paramilitarismo. Su llegada al cargo coincide con un rediseño del mapa de mando militar que se concreta con el cambio de gobierno.
La instrucción de De La Espriella se produce en medio de la transición entre la administración saliente y el gabinete que asumirá en los próximos meses. Según el reporte, la exigencia fue planteada de manera directa al futuro Mindefensa, lo que marca desde ya una línea de trabajo concreta para la cartera de Defensa en el nuevo periodo.
Para la ciudadanía, el impacto de una operación de esa magnitud depende de su ejecución en terreno. En la región Caribe, la captura de cabecillas de las ACSN ha tenido históricamente efectos sobre las economías ilegales que sostiene la organización, pero también riesgos de retaliaciones y reacomodos en las estructuras de mando. Por eso, la orden suele ir acompañada de llamados a fortalecer la inteligencia militar y la cooperación con la Fiscalía.
La fuente consultada no detalla el cronograma ni los recursos que se destinarán a esa operación. Queda pendiente conocer cómo se traduce la instrucción presidencial en un plan operativo, qué papel jugará la Fiscalía General de la Nación en las capturas y si la orden incluirá acompañamiento de la Policía Nacional, competente también en la persecución de estructuras criminales en zonas urbanas y rurales del Caribe.
La expectativa ahora se concentra en la posesión del nuevo Mindefensa y en los primeros movimientos del presidente De La Espriella en materia de seguridad. Sectores políticos y analistas seguirán de cerca la respuesta del general Mora y los resultados en terreno, en un frente que suele definir la percepción del gobierno durante sus primeros meses.
