La Presidencia de Colombia publicó una cotización para producir una moneda protocolaria en oro, un tipo de pieza que se usa de manera ceremonial y no circula como medio de pago. Según el reporte del medio Nación, el diseño propuesto muestra un tigre de ojos verdes y otros símbolos que aún no se detallaron en la nota original.
La moneda, por sus características descritas, se ubica en la categoría de piezas conmemorativas o de protocolo, distinta de la moneda de uso corriente que emite el Banco de la República como autoridad monetaria. Este tipo de piezas suelen acuñarse en metales preciosos y se entregan a mandatarios, visitantes ilustres o se resguardan como acervo institucional.
El llamado a cotización es un paso administrativo habitual antes de cualquier contrato con un taller de acuñación, y permite comparar precios y verificar la capacidad técnica de los oferentes. En ese proceso, la entidad contratante suele detallar peso, diámetro, material y los elementos de seguridad que debe incluir la pieza, datos que la nota de Nación no menciona.
La inclusión de un tigre como motivo central resulta llamativa porque la fauna más asociada a la heráldica colombiana es el cóndor andino, presente en el escudo nacional. El tigre, en cambio, es un animal asociado a otros países asiáticos y a regiones amazónicas de distintas naciones, por lo que su aparición en una pieza oficial colombiana puede mover la conversación pública.
El gobierno del presidente Abelardo de la Espriella no entregó, al cierre de la nota original, una explicación sobre el simbolismo de la pieza ni sobre el destino que se le dará. Tampoco se conoció el costo estimado, la cantidad de unidades a producir ni el taller que resultaría adjudicado tras la cotización.
Para la ciudadanía, este tipo de contratación no implica un impacto fiscal directo en el bolsillo, ya que no son monedas de circulación. Sin embargo, cualquier gasto protocolario queda registrado en el sistema de contratación pública y puede ser consultado por la opinión y por los organismos de control.
Queda por conocer cómo se justifica el diseño, por qué se eligió ese motivo y con qué propósito se entregarán las piezas. También se espera que la Presidencia publique los pliegos definitivos y los valores ofertados antes de firmar el contrato.
El tema llega en un momento en que la transparencia sobre el gasto público asociado a la imagen presidencial ha sido foco de debate, por lo que la reacción en redes y en medios dependerá de la información adicional que entregue la administración en los próximos días.
