El Departamento Administrativo de Planeación de Santiago de Cali confirmó que la Presidencia de la República expidió el Decreto 1479 de 2026, mediante el cual se designa a Nicolás Gómez como alcalde ad hoc de la ciudad. La figura se circunscribe, según el DAP, a los asuntos relacionados con el Plan de Ordenamiento Territorial, el instrumento que define el uso del suelo y las reglas urbanísticas del municipio.
La designación de un alcalde ad hoc es un mecanismo contemplado en el ordenamiento colombiano para separar al titular de la decisión cuando existe un conflicto de interés, una inhabilidad o una causal de impedimento. En estos casos, la Presidencia asume temporalmente la competencia y nombra a un funcionario distinto para que actúe en nombre del municipio en ese trámite específico.
En el caso de Cali, la activación de esta figura apunta a destrabar la discusión y aprobación del POT, un proceso que concentra la atención de autoridades locales, gremios económicos, ambientalistas y organizaciones sociales. El POT regula dónde se puede construir, qué zonas se protegen, dónde se permiten industrias y cómo se planifica la expansión de una ciudad de más de dos millones de habitantes.
Con la llegada de Gómez, los asuntos del POT quedan en manos de un funcionario que responde directamente al mandato presidencial, mientras el alcalde titular conserva el resto de sus competencias. El DAP no entregó, en su comunicado, detalles sobre las inhabilidades o los motivos específicos que dieron origen al decreto.
La medida se conoce en un momento en que varias ciudades colombianas tramitan o reformulan sus planes de ordenamiento, en línea con los plazos fijados por la Ley 388 de 1997 y sus normas complementarias. Cali es una de las capitales con mayor presión urbanística del país, por su crecimiento hacia el oriente y la zona de ladera, así como por los conflictos históricos por invasión de predios y ocupaciones informales.
Para los habitantes, el cambio implica que las decisiones sobre el futuro del suelo urbano, los permisos de construcción y la delimitación de áreas protegidas se tramitarán con un alcalde distinto al elegido popularmente. Sectores cívicos suelen pedir transparencia en estos recambios, pues el POT define inversiones públicas y privadas por décadas.
Gómez deberá ahora conducir la fase que le corresponda del proceso, incluyendo posibles audiencias, revisión del proyecto y adopción final, si esa etapa aún no se ha cerrado. El decreto presidencial fija el marco de sus atribuciones y el plazo durante el cual ejercerá como alcalde ad hoc, aunque el DAP no publicó los términos completos en su comunicado inicial.
El gobierno local, por su parte, continúa al frente de los demás asuntos de la ciudad. La administración municipal no se pronunció de inmediato sobre la designación, mientras la comunidad espera conocer el alcance real del decreto y los próximos pasos del POT caleño.
