El presidente Abelardo De La Espriella anunció la construcción de un nuevo puente peatonal en el sector del Inem, en el municipio de Soledad, Atlántico. La obra será financiada por el Instituto Nacional de Vías (Invías) y el proceso de contratación se adelantará dentro del presente año, según el reporte de El Tiempo.
El anuncio llega en medio de una afectación que ya completa varios meses. El puente de la calle 30, ubicado sobre el corredor que conecta a Soledad con Barranquilla, permanece cerrado desde junio de 2024. Por ese paso circulan a diario miles de estudiantes que se dirigen a instituciones educativas del sector.
Invías es la entidad encargada de la red vial nacional no concesionadas en Colombia y suele ejecutar este tipo de obras de infraestructura peatonal en zonas urbanas y rurales donde se requiere mejorar la seguridad vial. El llamado puente del Inem ha sido escenario de quejas reiteradas por el riesgo que representa para los peatones, especialmente durante las horas pico.
La decisión presidencial busca reemplazar o complementar la estructura actual, cerrada al tránsito desde hace casi un año. El cierre prolongado ha obligado a los habitantes del sector a tomar rutas alternas, muchas veces informales, lo que ha incrementado la exposición al riesgo de accidentes de tránsito en una de las zonas más pobladas del área metropolitana de Barranquilla.
Para los estudiantes, el corredor de la calle 30 es la conexión natural entre barrios de Soledad y los colegios y universidades que funcionan en esa franja. La falta del puente ha generado traumatismos en la movilidad cotidiana, con caminatas más largas y cruces peligrosos en arterias vehiculares de alto flujo.
Según la fuente, el compromiso del Gobierno es que Invías asuma el costo total de la obra y que el contrato quede adjudicado antes de que termine el año. No se entregaron en el anuncio detalles del valor estimado ni del plazo de ejecución que tendrá el proyecto una vez se firme el contrato.
El anuncio se inscribe en la agenda de infraestructura social del Gobierno nacional, orientada a cerrar brechas en municipios conurbados como Soledad, que históricamente han reclamado inversión en equipamientos urbanos básicos. Los puentes peatonales sobre corredores arteriales son considerados obras puntuales con alto impacto en la seguridad vial.
Queda pendiente conocer los estudios y diseños finales, la fecha exacta de apertura del proceso de contratación y el cronograma de obra. La comunidad educativa del Inem y los residentes del sector serán los principales beneficiarios directos, en la medida en que la nueva estructura devuelva un paso seguro entre las dos márgenes del corredor.
Mientras se concreta el inicio de obras, el puente de la calle 30 seguirá cerrado y miles de estudiantes deberán continuar usando rutas alternas. El compromiso anunciado este año por el Gobierno marca un punto de partida, pero la solución definitiva depende de los tiempos que tarde Invías en materializar el contrato.
