El presidente Abelardo de la Espriella estuvo en Cali el 5 de septiembre y allí hizo dos anuncios centrales. El primero es la habilitación de 24 inmuebles administrados por la Sociedad de Activos Especiales (SAE) para que sean usados por la población damnificada de la ciudad, según informó El País de Cali.
La SAE es la entidad estatal que administra, entre otros, los bienes que el Estado recibe en procesos de extinción de dominio y los que le son transferidos por distintas razones judiciales. La puesta a disposición de estos 24 predios para damnificados los reorienta, de manera temporal, hacia una función de atención social en la capital del Valle del Cauca.
El segundo anuncio estuvo dirigido al tejido empresarial de Cali. De la Espriella presentó una línea de beneficios crediticios pensada para apoyar la recuperación económica de los empresarios afectados por la emergencia que enfrenta la ciudad. La visita tuvo lugar en un contexto en el que el Gobierno nacional ha debido responder a las afectaciones derivadas de la crisis invernal registrada en la región.
La combinación de medidas busca atender dos frentes: la necesidad inmediata de techo y espacios para quienes perdieron sus viviendas o sus lugares de trabajo, y la reactivación de la actividad productiva local. Los damnificados son la población priorizada en el uso de los inmuebles, mientras que los empresarios acceden a instrumentos financieros en condiciones preferentes.
Para Cali, una ciudad con alta concentración de pequeñas y medianas empresas y con zonas vulnerables a emergencias por lluvias y movimientos en masa, el anuncio tiene impacto directo en la economía cotidiana. Comerciantes y trabajadores informales, que suelen ser los más golpeados tras una emergencia, aparecen como población objetivo del paquete crediticio.
De acuerdo con la información publicada por El País de Cali, el presidente no entregó en esa visita mayores detalles técnicos sobre los requisitos, montos o plazos de los créditos, ni sobre el proceso de asignación de los 24 inmuebles. Quedó pendiente la publicación de los lineamientos operativos por parte de la SAE y de las entidades financieras que intervengan en la línea de crédito anunciada.
La SAE deberá precisar cuáles son los 24 predios seleccionados, en qué zonas de Cali se ubican, qué tipo de inmuebles son (viviendas, locales, lotes) y bajo qué modalidad se entregarán a los damnificados. Esa información es clave para que las familias afectadas puedan acceder de manera efectiva al beneficio.
El Gobierno también tendrá que definir la fuente de los recursos para los créditos a empresarios y la entidad que los desembolsará. Los anuncios presidenciales en territorio suelen venir acompañados, en los días siguientes, de decretos y resoluciones que aterrizan las condiciones de acceso, un paso que el Ejecutivo aún no ha detallado en esta oportunidad.
La visita a Cali dejó entonces una señal política clara: el uso temporal de activos administrados por la SAE para fines sociales, y un respaldo financiero al sector empresarial local. Lo que sigue es la implementación concreta de ambos anuncios, un aspecto determinante para que la ayuda llegue efectivamente a damnificados y empresarios de la ciudad.
