El presidente Abelardo De la Espriella ordenó levantar el bloqueo que un grupo de habitantes mantenía sobre la vía nacional que comunica a Barranquilla con Santa Marta. La medida se tomó luego de que los manifestantes denunciaran que la comunidad llevaba cuatro días sin servicio de energía eléctrica, según reportó El Tiempo.
La protesta había generado afectaciones a la movilidad en uno de los corredores turísticos y comerciales más importantes del Caribe colombiano. La vía Barranquilla–Santa Marta es usada a diario por vehículos de carga, transporte público y turistas que se movilizan entre ambas ciudades y hacia la zona de Tayrona y la Sierra Nevada.
Ante la situación, el presidente indicó que sostuvo una comunicación directa con la ministra de Minas para buscar una salida a la emergencia. El objetivo, según lo expresado por el mandatario, fue coordinar acciones que permitieran restablecer el fluido eléctrico en los hogares y sectores afectados por el corte prolongado.
El bloqueo vial es una forma de protesta recurrente en distintas regiones del país cuando se presentan fallas prolongadas en servicios públicos esenciales. Habitantes de zonas rurales e intermedias suelen recurrir al cierre de carreteras como mecanismo de presión para que las empresas prestadoras o las autoridades atiendan sus reclamos.
La interrupción del servicio de energía durante cuatro días representa un impacto directo sobre la vida cotidiana de la población. Sin electricidad, los hogares quedan sin refrigeración de alimentos, sin posibilidad de cocinar con electrodomésticos y sin acceso a servicios como el bombeo de agua potable en muchas zonas.
También se ven afectados los comercios, los establecimientos de salud que requieren cadena de frío y equipos, y la conectividad, pues la red de telecomunicaciones depende en gran medida del suministro eléctrico. En zonas turísticas, la falta de energía puede traducirse en cierres de hoteles y restaurantes.
Desde el Gobierno nacional se ha señalado en otras ocasiones que la prestación del servicio de energía en la región Caribe enfrenta retos estructurales. El sistema eléctrico de esa zona del país depende en buena parte de plantas térmicas y de la transmisión desde el interior, lo que la hace más vulnerable a fallas técnicas y a condiciones climáticas adversas.
La orden presidencial de levantar el bloqueo abrió paso a que las autoridades y las empresas del sector avanzaran en las reparaciones necesarias sin la presión de la protesta. Con la vía despejada, se facilita el ingreso de equipos técnicos y materiales para atender la emergencia reportada por la comunidad.
Queda pendiente conocer los resultados de la gestión entre la Presidencia y el Ministerio de Minas, así como las explicaciones oficiales sobre las causas del apagón de cuatro días. La ciudadanía espera que se adopten medidas para que este tipo de interrupciones prolongadas no se repitan en uno de los corredores más transitados del Caribe colombiano.
La fuente consultada para esta nota fue el diario El Tiempo, que reportó tanto la orden presidencial como el anuncio sobre la comunicación con la ministra de Minas para resolver la emergencia.
