El presidente Abelardo de la Espriella solicitó a la ministra de Minas y Energía, María Nohemí Arboleda, que se revierta el aumento en el precio de la gasolina previsto para el mes de octubre, según informó Telemedellín. La solicitud llega cuando el país atraviesa una etapa de alzas sostenidas en los combustibles, con efecto directo sobre el transporte y la canasta familiar.
El precio de la gasolina en Colombia se fija cada mes por resolución del Ministerio de Minas y Energía, tras un proceso de ajuste gradual que comenzó en 2023 con el desmonte parcial de los subsidios. Ese esquema fue diseñado para acercar los precios internos a los precios internacionales del petróleo y reducir el déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles, una cuenta que en los últimos años acumuló deudas crecientes con el presupuesto nacional.
Por esa razón, cada mes de octubre el Gobierno suele expedir una nueva resolución con el valor del galón en las principales ciudades del país. El monto varía según la ciudad y depende de factores como el precio internacional del crudo, el tipo de cambio y los componentes de impuestos y transporte. El llamado del presidente busca que, de manera excepcional, se mantenga el precio actual o se modere el incremento que ya estaba calculado.
El impacto de una alza en la gasolina se traslada con rapidez a los precios del transporte público, los fletes de carga y los alimentos. En ciudades como Bogotá, Medellín y Cali, los taxistas y transportadores suelen reaccionar con paros cuando los ajustes son altos. Los hogares, por su parte, sienten el efecto indirecto en productos cuya logística depende del diésel y la gasolina, lo que explica la sensibilidad social frente a cada modificación tarifaria.
La decisión final sobre el precio de octubre queda en manos de la ministra Arboleda y de los equipos técnicos del Ministerio, que evalúan las solicitudes del Ejecutivo y las condiciones del mercado. En las semanas recientes, distintos sectores habían pedido congelar el precio o aplicar un alza menor, en medio de preocupaciones por la inflación de alimentos y por la desaceleración del consumo.
El Ministerio de Minas y Energía no se había pronunciado de forma pública al cierre de esta nota sobre si la solicitud presidencial será acogida. La cartera suele expedir la resolución de precios durante la última semana de cada mes, por lo que el anuncio oficial sobre el valor del galón en octubre se espera en los próximos días.
En el debate público también pesan las finanzas del Fondo de Estabilización. Mantener el precio por debajo del referente internacional implica que el Estado continúe asumiendo parte del costo, lo que presiona las cuentas públicas. Por el contrario, un alza elevada mejora el recaudo pero golpea el bolsillo de los ciudadanos, una disyuntiva que el Gobierno ha reconocido en varias oportunidades y que ahora queda nuevamente sobre la mesa.
La petición del presidente se suma a la discusión que se ha intensificado en los últimos meses sobre la velocidad y el ritmo del desmonte de los subsidios. Sectores políticos y gremiales han planteado la necesidad de revisar el calendario, mientras que técnicos del sector insisten en la importancia de avanzar hacia precios de mercado para sanear las finanzas del sector. El resultado de esta decisión se conocerá en los próximos días, cuando se publique la resolución correspondiente.
