El presidente Abelardo De La Espriella posesionó a Cindy Palma Aguirre como nueva directora de la Agencia de Renovación del Territorio (ART), según reportó El Tiempo. La ceremonia de posesión marca el inicio formal de la funcionaria al frente de una entidad clave para la reconstrucción social en zonas golpeadas por la violencia.
Palma Aguirre llega al cargo con una trayectoria conocida en el sector público del departamento del Meta y de su capital, Villavicencio. Su paso por administraciones regionales le da un conocimiento directo de las dinámicas territoriales donde la ART concentra buena parte de su trabajo, especialmente en zonas rurales afectadas por décadas de conflicto armado.
La Agencia de Renovación del Territorio es la entidad encargada de coordinar la implementación de los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET), acordados en el marco del Acuerdo de Paz de 2016 con las extintas FARC. Su misión incluye ejecutar obras de infraestructura, promover proyectos productivos y fortalecer la presencia institucional en 170 municipios priorizados, muchos de ellos con altos índices de pobreza y violencia.
Además de los PDET, la ART gestiona los Planes de Acción para la Transformación Regional y articula con alcaldías, gobernaciones y comunidades la ejecución de iniciativas que buscan cerrar brechas entre zonas urbanas y rurales. La dirección nacional requiere interlocución constante con organismos internacionales, cooperación internacional y organizaciones sociales.
El nombramiento se produce en un contexto donde la implementación de los acuerdos de paz enfrenta retos de financiación, coordinación interinstitucional y seguridad para los excombatientes y líderes sociales en los territorios. La nueva directora hereda un cronograma de obras pendientes y una agenda territorial que demanda resultados medibles ante las comunidades.
De origen regional, Palma Aguirre conoce los retos logísticos de municipios dispersos, con vías terciarias en mal estado y economías basadas en la agricultura familiar. Esa cercanía con el territorio será determinante para articular los proyectos de la ART con las necesidades concretas de las poblaciones rurales que han esperado durante años la presencia efectiva del Estado.
Desde la posesión, se espera que la nueva directiva defina sus prioridades para los PDET, los planes de estabilización y la hoja de ruta frente a los compromisos pendientes. También deberá designar su equipo directivo y presentar ante la opinión pública un balance inicial de la gestión que pretende encabezar.
La llegada de una funcionaria con experiencia regional al frente de la ART reabre el debate sobre la importancia de que los directivos de las entidades territoriales conozcan de primera mano las realidades de las zonas donde se ejecutan las políticas públicas. El pulso entre la autonomía regional y las directrices del nivel nacional marcará los primeros meses de su gestión.
