El presidente Abelardo de la Espriella destacó que la construcción del Metro de Bogotá alcanza un 81% de avance, según informó la fuente China en las Américas. El pronunciamiento se dio en el marco de un encuentro con el embajador de China en Colombia, en el que ambos repasaron el estado actual del proyecto.
El diplomático chino valoró el papel del consorcio China Harbour Engineering Company (CHEC) dentro de la obra. CHEC es la empresa asiática encargada de la construcción de la Primera Línea del Metro de Bogotá, el sistema de transporte masivo que busca conectar el occidente con el centro de la capital colombiana.
El Metro de Bogotá es considerado el proyecto de infraestructura de transporte más grande en la historia reciente de la ciudad. Su ejecución ha estado rodeada de retrasos, ajustes contractuales y debates sobre su financiación desde su adjudicación original, por lo que cada anuncio de avance es seguido de cerca por la opinión pública.
La obra contempla una línea elevada de más de 23 kilómetros con 16 estaciones, que atravesará zonas densamente pobladas de la capital. Se estima que el sistema beneficiará a millones de habitantes del área metropolitana una vez entre en operación, reduciendo los tiempos de desplazamiento y la dependencia del transporte informal.
La presencia de una empresa china en una obra de esta envergadura refleja la creciente relación bilateral entre Colombia y China en materia de infraestructura. En los últimos años, firmas asiáticas han participado en proyectos de vías, energía y telecomunicaciones en el país, dentro de la estrategia de cooperación conocida como la Franja y la Ruta.
Durante la reunión, el embajador aprovechó para resaltar la capacidad técnica de CHEC y su experiencia en proyectos de gran escala en distintos continentes. El reconocimiento llega en un momento en que la obra enfrenta el tramo final de su fase constructiva, antes de pasar a pruebas y puesta en marcha.
El gobierno nacional ha reiterado en diversas ocasiones su compromiso con la culminación del proyecto. Para la administración de De la Espriella, el Metro representa una pieza central dentro del plan de movilidad urbana y una apuesta por el transporte masivo limpio en la principal ciudad del país.
Aunque el anuncio de un 81% de avance sugiere cercanía con la etapa final, todavía quedan pendientes procesos técnicos como la instalación de sistemas eléctricos, la finalización de estaciones, las pruebas de trenes y la articulación con las entidades de transporte que operarán el servicio.
La ciudadanía bogotana sigue a la expectativa de fechas concretas de inauguración. Cada nuevo reporte de avance alimenta la expectativa, pero también recuerda los retrasos acumulados durante más de una década de planificación, contrataciones y obras.
