El presidente Abelardo de la Espriella anunció una recompensa económica para quienes entreguen información que permita ubicar a dos señalados integrantes de las disidencias lideradas por alias Mordisco, quienes delinquen en el departamento del Tolima. El anuncio lo hizo en el marco de la estrategia de seguridad que el Gobierno viene ejecutando contra los grupos armados ilegales.
De acuerdo con la información publicada por Revista Semana, las Fuerzas Militares y la Policía Nacional ya avanzan en operaciones de localización en la zona. La recompensa hace parte de los instrumentos legales que el Estado colombiano utiliza para que la ciudadanía colabore con información que conduzca a la captura de cabecillas de organizaciones criminales.
Las disidencias de Mordisco son una facción que se apartó del proceso de paz firmado en 2016 y han mantenido presencia en departamentos como Tolima, Cauca, Nariño y Putumayo. Su actividad incluye el reclutamiento de menores, la siembra de minas antipersona y el control de economías ilícitas como el narcotráfico y la extorsión a poblaciones enteras.
El ofrecimiento de recompensas no es nuevo en la política de seguridad colombiana. Desde hace décadas, el Gobierno central fija montos por información que permita la captura de los principales responsables de delitos graves, una herramienta contemplada en la normatividad vigente y coordinada con la Fiscalía General de la Nación.
La medida busca, según el Ejecutivo, golpear la estructura de mando de esa organización en una región donde la presencia de esos grupos armados ha generado afectaciones a la población civil, con restricciones a la movilidad, amenazas a líderes comunitarios y presión sobre comerciantes y campesinos.
Por ahora, el Gobierno no ha precisado el monto exacto de la recompensa ni los nombres de los dos cabecillas buscados, datos que suelen ser reservados para no comprometer las operaciones. Las Fuerzas Militares y la Policía trabajan de manera articulada con la Fiscalía para avanzar en las pesquisas.
La ciudadanía puede entregar información a través de los canales oficiales habilitados por las autoridades, como la línea 165 y los contactos de inteligencia militar y policial, con reserva de identidad para los denunciantes. Las autoridades pidieron colaboración sin poner en riesgo la propia seguridad.
El siguiente paso será verificar si las operaciones en curso logran resultados concretos. Mientras tanto, el Ejecutivo reiteró que su estrategia en el Tolima se enmarca en la protección de la población civil y en el debilitamiento de las estructuras armadas que delinquen en esa zona del país.
