El presidente electo Abelardo de la Espriella había programado para el pasado sábado una visita al Santuario de la Virgen del Rosario de Chiquinquirá, en cumplimiento de una promesa personal que hizo a la Virgen, conocida como la patrona de Colombia. Sin embargo, razones de agenda le impidieron llegar a la Ciudad Mariana, capital de la provincia de Occidente en Boyacá, según reportó Ondas del Porvenir.
Ante la imposibilidad de asistir en la fecha inicialmente prevista, De la Espriella anunció que reprogramará la visita. La promesa de acudir al templo mariano es de carácter religioso y personal, y se enmarca en una tradición devocional que data de siglos en el occidente de Boyacá, donde el santuario recibe cada año a miles de fieles.
El Santuario de la Virgen del Rosario de Chiquinquirá es uno de los principales centros de peregrinación católica del país. En él se venera una imagen colonial a la que se le atribuyen milagros desde su renovación en 1586. La Virgen de Chiquinquirá fue declarada patrona de Colombia en 1919 y su fiesta se conmemora cada 26 de diciembre, jornada que congrega a devotos de distintas regiones.
La visita del presidente electo adquiere un matiz simbólico por su condición de fiel y por el contexto de inicio de su mandato. En Colombia, la tradición de que mandatarios y figuras públicas acudan a templos católicos en momentos clave es una práctica arraigada, y suele ser interpretada como un gesto de cercanía con la población creyente.
Por ahora no se conoce la nueva fecha del viaje. La Presidencia electa ni De la Espriella han informado públicamente el día en que se cumplirá la promesa, y Ondas del Porvenir tampoco ofreció un cronograma en la nota difundida. La expectativa entre la comunidad de Chiquinquirá es que la visita se concrete en las próximas semanas, antes de la posesión formal del nuevo gobierno.
En el plano político, la reprogramación no tuvo mayor trascendencia institucional, pues se trata de un compromiso de carácter devocional y no de un acto oficial de gobierno. La atención se centró más en el gesto personal del presidente electo con la feligresía boyacense que en su agenda ejecutiva.
El hecho fue reseñado por Ondas del Porvenir dentro de su sección #Tolditos7Días, un espacio informativo que repasa hechos de la semana en la región. El medio destacó el compromiso del presidente electo de regresar a Chiquinquirá para saldar la promesa con la Virgen, figura central de la identidad religiosa del occidente de Boyacá.
La visita, cuando se concrete, pondrá al próximo jefe de Estado en uno de los escenarios religiosos más importantes del país. Será también una oportunidad para que la comunidad de Chiquinquirá dialogue con el nuevo gobierno sobre obras, infraestructura y servicios públicos, asuntos que suelen estar presentes en la agenda de las regiones durante los cambios de administración.
