El presidente Abelardo De La Espriella planteó convertir la inteligencia artificial en una política de Estado, según informó el portal elnorte.com.co. La declaración fue recogida por ese medio y sitúa a la IA en el centro de la agenda oficial del nuevo gobierno.
La propuesta del mandatario apunta a que Colombia sea el primer país de América Latina nativo en inteligencia artificial. El término “nativo” sugiere que la tecnología no se adoptaría de forma tardía, sino como una capacidad construida desde la base institucional, educativa y productiva del país.
Convertir un asunto en política de Estado implica, en la práctica, que trasciende los periodos de gobierno. Una decisión de ese tipo suele traducirse en planes nacionales de largo plazo, presupuestos plurianuales, marcos regulatorios y entidades responsables de ejecutar la estrategia, aunque el detalle de esos instrumentos no fue precisado en la nota original.
Colombia ha tenido acercamientos previos a la inteligencia artificial. En 2019 el Ministerio de Ciencias publicó el documento “Marco Ético para la IA en Colombia”, y la Misión Internacional de Sabios de 2020 incluyó recomendaciones sobre transformación digital. La nueva propuesta buscaría darle a esa línea un rango superior dentro del ordenamiento de políticas públicas.
La declaración llega en un contexto regional donde varios países ya trabajan en estrategias similares. Chile, Brasil y México han formulado agendas nacionales de IA con cooperación de organismos multilaterales, lo que pone un referente y, al mismo tiempo, una presión competitiva para que Colombia defina con rapidez sus propios instrumentos.
Para la ciudadanía, una política de Estado en IA puede traducirse en cambios en la educación, con nuevas rutas de formación técnica y profesional, y en el mercado laboral, donde algunos oficios podrían transformarse. También implica retos en materia de protección de datos, vigilancia digital y equidad en el acceso a la tecnología.
El anuncio no detalla aún los mecanismos de financiación, el cronograma de implementación ni la institucionalidad que lideraría el proceso. Esos puntos suelen ser determinantes para distinguir una política de Estado efectiva de un simple anuncio de intención, y serán seguidos de cerca por el sector tecnológico, la academia y los organismos de control.
Por ahora, la información disponible se limita a lo reportado por elnorte.com.co sobre las declaraciones del presidente De La Espriella. Queda pendiente que el gobierno presente formalmente los lineamientos, las metas concretas y los plazos para materializar la anunciada política nacional de inteligencia artificial.
