El presidente Abelardo de la Espriella trazó una estrategia directa contra el contrabando luego de una reunión con el director de la Dian, según informó Portafolio.co. El encuentro marca el primer movimiento concreto del Gobierno en este frente y se produce después de que Presidencia reiterara que el contrabando es un flagelo que golpea la economía formal.
Desde la Casa de Nariño se ha señalado que esta práctica destruye empleos, un argumento que el Ejecutivo ha usado para justificar intervenciones más firmes. El contrabando es una problemática de larga data en Colombia, donde afecta sectores sensibles como textiles, combustibles, cigarrillos, licores y productos agropecuarios, entre otros.
La Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales, conocida como Dian, es la entidad encargada de administrar los impuestos internos y aduaneros del país, y tiene a su cargo el control y la fiscalización de las operaciones de comercio exterior. Por esa razón, cualquier ofensiva contra el contrabando pasa, en buena medida, por las decisiones técnicas y operativas que adopte esa entidad.
La reunión entre el presidente y el director de la Dian sugiere que el Gobierno busca alinear la política tributaria y aduanera con los objetivos del nuevo mandato. Hasta el momento, no se han detallado públicamente las medidas específicas que harán parte de la estrategia, pero el tono presidencial fue descrito por la fuente como una declaración de guerra sin tregua.
Para los ciudadanos, el impacto del contrabando se traduce en menor recaudo tributario, menos recursos para la inversión pública y competencia desleal para los productores nacionales. Los sectores más expuestos suelen ser los pequeños y medianos empresarios, que ven reducidos sus márgenes frente a productos de origen ilegal o subfacturado.
El anuncio llega en un contexto de preocupación gremial por el ingreso de mercancía de contrabando por zonas de frontera y por la presión que ejercen las redes dedicadas a esta actividad sobre la fuerza pública y las autoridades locales. La lucha contra este fenómeno ha sido una bandera compartida por distintos gobiernos en las últimas décadas, con resultados desiguales.
El Ejecutivo no ha precisado aún qué instrumentos legales, operativos o de cooperación internacional harán parte de la estrategia. Tampoco se conoce si habrá anuncios complementarios en materia de sanciones, operativos aduaneros o ajustes normativos. La expectativa ahora se concentra en los próximos pasos que dé la Dian y en la forma como se medirán los resultados.
Por ahora, el mensaje central del Gobierno es que la lucha contra el contrabando será una prioridad de la administración de De La Espriella. La ciudadanía y los gremios del sector productivo estarán atentos a la traducción de esa voluntad política en acciones concretas y verificables en los próximos meses.
Portafolio.co, medio que reportó la información, es uno de los principales referentes de la prensa económica colombiana y suele cubrir de cerca las decisiones del Gobierno en materia fiscal y aduanera.
