El presidente Abelardo de La Espriella cumplió este lunes una agenda privada en Bogotá que incluyó el despacho desde Casa de Nariño, sede del Gobierno nacional. En la jornada anunció a la magistrada Cristina Lombana como nueva Secretaria de Transparencia, según reportó El Tiempo.
La Secretaría de Transparencia es la entidad encargada de promover la integridad pública, prevenir la corrupción y articular las políticas de transparencia en la Rama Ejecutiva. Su titular tiene rango de viceministro y reporta directamente al presidente de la República, por lo que su designación es una decisión de alta visibilidad política.
Cristina Lombana es magistrada de la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá, trayectoria conocida por su labor en la rama penal del poder judicial. Su paso a una dependencia del Ejecutivo marca un giro de la judicatura hacia el Gobierno nacional, en medio de una cruzada oficial contra la corrupción.
Durante la jornada, el presidente se reunió además con el contralor general Jorge Eliécer Laverde y con el canciller Bula. La presencia del contralor en Casa de Nariño ocurre en un contexto de veeduría sobre el gasto público. La Contraloría es el órgano autónomo de fiscalización de los recursos del Estado, y su articulación con el Ejecutivo suele medirse por la cooperación interinstitucional, no por dependencia jerárquica.
El encuentro con el jefe de la cartera de relaciones exteriores, Omar Bula, se da en una etapa clave para la política internacional del país. Aunque el parte de El Tiempo no detalla los temas tratados, las reuniones bilaterales con el canciller suelen abordar preparación de agendas binacionales, eventual participación en escenarios multilaterales y seguimiento a la migración colombiana en el exterior.
La jornada dejó como anuncio principal el nombramiento de Lombana. Una decisión que cobra relevancia porque la Secretaría de Transparencia es una de las dependencias que coordina la respuesta del Estado a denuncias ciudadanas sobre posibles hechos de corrupción y porque su titular suele ser la cara visible de la estrategia oficial en esa materia.
Para la ciudadanía, el movimiento implica que la dependencia que recibe quejas, investiga patrones de opacidad y articula con los órganos de control quedará en cabeza de una magistrada proveniente de la justicia penal. El reto inmediato será demostrar capacidad de gestión en un cargo que combina las decisiones políticas, no a la simpatía o el rechazo político, según se desprende del orden del día reportado por El Tiempo.
Queda pendiente cómo se oficializa la posesión de la funcionaria y de designación de quién asume la Magistratura de la Presidencia de la República. Por ahora, El Tiempo es el cronómetro más detallado de la jornada. Para la siguiente fase, la atención estará puesta en los primeros pronunciamientos públicos de Lombana al frente de la Secretaría de Transparencia.
