Desde Buenaventura, el presidente Abelardo de la Espriella confirmó que el Buque Hospital Benkos Biohó volvió a operar como plataforma de atención médica desde el 14 de agosto. El anuncio lo hizo durante una visita a esa ciudad portuaria del Pacífico colombiano, donde el Gobierno concentra parte de la respuesta al terremoto que afecta al país.
El propio jefe de Estado reconoció que la embarcación estuvo paralizada antes de esa fecha. “Estaba parado”, declaró el mandatario al ser consultado por periodistas, según registró El Heraldo. La frase abrió un debate inmediato sobre el tiempo que la nave permaneció fuera de servicio en medio de la emergencia.
El Benkos Biohó es un buque de la Armada Nacional acondicionado para prestar servicios de salud en zonas apartadas del litoral Pacífico. Durante años ha sido la principal herramienta de atención médica fluvial y marítima para comunidades afrodescendientes e indígenas de difícil acceso en los departamentos de Chocó, Valle del Cauca, Cauca y Nariño.
Su labor incluye consultas de medicina general, odontología, ginecología, pediatría y pequeñas cirugías, además de jornadas de promoción y prevención. La reactivación en medio de la catástrofe resulta clave porque muchas poblaciones costeras quedaron con vías terrestres cortadas y dependen del transporte marítimo para recibir asistencia.
El presidente también aprovechó la visita para ratificar las cifras de muertos y damnificados que deja el terremoto en todo el territorio nacional. Aunque no entregó un balance detallado desde Buenaventura, su presencia en el puerto buscó mostrar que la respuesta del Gobierno opera en los puntos más golpeados por la emergencia.
La reactivación del buque ocurre casi dos semanas después del primer movimiento telúrico, un período en el que distintas voces habían pedido explicaciones por la inactividad de la embarcación. Organizaciones sociales del Pacífico y concejales de Buenaventura habían reclamado públicamente la entrada en operación del Benkos Biohó.
Para la ciudadanía, el regreso operativo del buque significa acceso a consultas especializadas, entrega de medicamentos y atención de urgencias en barrios y veredas donde los centros de salud colapsaron o nunca tuvieron capacidad resolutiva. En municipios como Guapi, Timbiquí y López de Micay, la atención depende casi por completo de la Armada.
Queda pendiente conocer el cronograma de recaladas del buque en los municipios más afectados por el terremoto y si la Armada destinará personal adicional para reforzar la atención. El Gobierno también debe precisar cuántas atenciones se han brindado desde el 14 de agosto y en qué poblaciones.
La emergencia pone a prueba la capacidad del Estado para coordinar ayuda en el Pacífico colombiano, una región históricamente golpeada por la pobreza, el conflicto armado y el abandono institucional. La reactivación del Benkos Biohó es vista como un primer paso, pero organizaciones locales insisten en que se requiere un plan de mayor duración.
