El presidente Abelardo De La Espriella ordenó reversar el incremento en el precio de la gasolina que estaba programado para entrar en vigencia en octubre, según reportó Hora 13 Noticias. La decisión se conoce en un contexto de presión ciudadana por el costo de los combustibles.
Además de la reversa, el jefe de Estado convocó a la ministra de Minas y Energía a una reunión para revisar la política de precios de los combustibles. La cita busca definir cómo se administrará el ajuste que estaba pendiente y qué mecanismos se aplicarán en adelante.
El precio de la gasolina en Colombia es regulado por el Ministerio de Minas y Energía, que define los topes máximos de venta al público en estaciones de servicio. Desde 2023 el gobierno ha implementado una estrategia de convergencia gradual entre el precio interno y el internacional, con alzas mensuales que han modificado el valor en bomba.
Un aumento en el precio de la gasolina tiene efectos directos en el transporte público y de carga, lo que se traslada a productos de la canasta familiar y al costo de movilizarse en las ciudades. Para los hogares colombianos, cada peso adicional por galón representa un gasto recurrente que golpea más a los estratos bajos.
La convocatoria a la ministra de Minas abre la puerta a que el gabinete técnico explique los criterios técnicos y fiscales detrás de la política de precios. En reuniones anteriores, el ministerio ha argumentado que la convergencia busca cerrar el déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC).
El sector transportador, agrupado en gremios como Colfecar y la Confederación de Transporte, suele reaccionar con vehemencia ante alzas en los combustibles. En esta ocasión, el anuncio de reversa puede moderar las tensiones con esos sectores, que dependen del diésel y la gasolina para operar.
Por ahora, la orden presidencial queda condicionada a lo que se acuerde en la cita con la ministra. Queda por definir si la suspensión del incremento aplica solo para octubre o si se extenderá a los meses siguientes, y cuál será el impacto fiscal sobre las finanzas del FEPC.
La ciudadanía espera señales claras sobre el rumbo de los precios de la gasolina en el corto plazo. Un cambio en la tendencia de alzas mensuales sería un alivio para los consumidores, aunque también pondría en discusión cómo se financiará el subsidio implícito que hoy tiene la gasolina frente a los precios internacionales.
