El presidente Abelardo de la Espriella ordenó el traslado del detenido Wadith Manzur a la cárcel La Picota, según informó Revista Semana. El movimiento se produjo en las últimas horas y ya fue ejecutado por las autoridades competentes.
Manzur permanecía recluido en otro establecimiento carcelario hasta que se hizo efectiva la orden presidencial. El reporte de Semana no precisa el penal de origen ni los motivos judiciales específicos que acompañaron la decisión de reubicación.
La noticia adquiere peso político por la cercanía histórica entre las familias de De La Espriella y Manzur en Córdoba. A pesar de ese vínculo regional, el jefe de Estado firmó la orden de traslado sin que ese lazo personal modificara el curso de la medida.
Córdoba ha sido durante décadas un departamento donde las élites políticas, ganaderas y empresariales han mantenido relaciones de parentesco y compadrazgo que suelen cruzar distintos periodos de gobierno. En ese contexto, la orden de traslado fue leída como una señal directa del nuevo Gobierno frente a expedientes judiciales sensibles.
El traslado a La Picota ubica a Manzur en uno de los penales de mayor capacidad del país y con mayor presencia de internos por delitos de alto perfil, lo que también suele asociarse a un mayor control por parte del Inpec y a condiciones de seguridad reforzadas.
Por ahora no se conoce pronunciamiento oficial de la defensa de Manzur ni de su familia sobre el traslado. Revista Semana tampoco reportó en su extracto la existencia de una solicitud previa de cambio de centro de reclusión que pudiera haber motivado la decisión presidencial.
La decisión se suma a la seguidilla de movimientos en el sistema penitenciario colombiano que han acompañado el arranque de nuevos periodos de gobierno, cuando se ajustan esquemas de seguridad y se resuelven peticiones acumuladas.
Queda por conocer si el Gobierno Nacional o el Inpec ampliarán en las próximas horas los detalles sobre el lugar, las condiciones y la duración del traslado de Manzur a La Picota.
