El presidente Abelardo de la Espriella solicitó respaldo público por el proceso judicial que enfrenta el coronel en uso de buen retiro Alfonso Plazas Vega en Miami, Estados Unidos, según reportó EcosdelCombeima. El llamado del jefe de Estado se produce en un momento sensible para las Fuerzas Militares colombianas, que han sido cuestionadas por su papel en la retoma del Palacio de Justicia de noviembre de 1985.
El militar en uso de buen retiro se enfrentará a un juicio en una corte de Miami por hechos derivados de la retoma del Palacio de Justicia, una operación militar adelantada por el Estado colombiano hace casi cuatro décadas. La operación dejó decenas de víctimas mortales entre civiles, magistrados y miembros de la guerrilla del M-19 que tomó el edificio.
El caso de Plazas Vega ha tenido varias etapas en Colombia. El coronel retirado fue procesado por la jurisdicción penal militar y por la justicia ordinaria en distintas ocasiones. En 2015, la Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó al Estado colombiano por la desaparición forzada de varias personas durante la retoma, lo que reabrió el debate sobre las responsabilidades individuales.
El anuncio del presidente se enmarca en un momento de fuerte discusión sobre el papel de la fuerza pública en hechos del conflicto armado interno. Diversos sectores han reclamado justicia para las víctimas y esclarecimiento de los hechos, mientras que otros han defendido la actuación de los militares que participaron en la operación.
El llamado al respaldo se interpreta como un respaldo institucional al uniformado y, por extensión, a la cadena de mando que tomó las decisiones durante la crisis del Palacio de Justicia. La solicitud ocurre en un escenario internacional, ante una corte de Estados Unidos, lo que añade un componente diplomático al caso.
La reacción de las víctimas y de organizaciones de derechos humanos será determinante. Estos sectores han exigido durante años que se investiguen a fondo las desapariciones y ejecuciones extrajudiciales que, según distintos testimonios, ocurrieron en las horas y días posteriores a la retoma militar.
El proceso en Miami se suma a los distintos frentes judiciales que ha tenido el expediente. La justicia colombiana ya ha tomado decisiones en diferentes instancias y la Corte Interamericana de Derechos Humanos emitió una sentencia que obliga al Estado a investigar, sancionar y reparar.
Queda por verse cómo responde la opinión pública al pedido presidencial y qué argumentos se presentan en la corte estadounidense. El caso revive una página dolorosa de la historia reciente del país y reabre la discusión sobre los límites de la fuerza pública en operaciones de esta magnitud.
