El presidente electo Abelardo de la Espriella reveló este martes que el programa de asistencia Colombia Mayor presenta un desfinanciamiento de 3,2 billones de pesos, según informó el diario El Tiempo. El anuncio se produjo en el marco de los primeros pronunciamientos del mandatario sobre la situación fiscal de los programas sociales que recibiría su gobierno a partir del 7 de agosto.
Colombia Mayor es un programa del Ministerio del Interior, administrado a través del Departamento de Prosperidad Social, que entrega un subsidio económico mensual a adultos mayores en condición de pobreza extrema o vulnerabilidad que no cuentan con pensión. El beneficio llega a cerca de 3 millones de abuelos en todo el país y se financia con recursos del Presupuesto General de la Nación y aportes de entidades territoriales.
De la Espriella explicó que se llevará a cabo una reorganización de las finanzas públicas para garantizar la continuidad del subsidio. Aseguró que la prioridad de su administración es cumplirles a los cerca de 3 millones de beneficiarios y aseguró que el pago se sostendrá sin interrupciones.
Como parte de esa reorganización, el presidente electo propuso elevar el monto del subsidio a 400.000 pesos mensuales. Ese incremento representa un alza frente al valor que recibe actualmente cada beneficiario y que, según los ajustes de cada año, se ubica en un rango inferior. La propuesta deberá concretarse en el presupuesto nacional y en los decretos que regulan el programa.
El anuncio se dio en un contexto de tensión fiscal por el cierre del presupuesto de 2025 y la transición hacia el Presupuesto General de la Nación de 2026, que el nuevo gobierno deberá radicar ante el Congreso. Programas como Colombia Mayor, Familias en Acción y la Devolución del IVA concentran buena parte del gasto social del Estado y son vigilados por organismos de control y por la opinión pública.
La promesa de subir el subsidio implica un esfuerzo adicional de caja en un programa que ya atiende a una población creciente, en la medida en que aumenta la expectativa de vida y el número de personas mayores sin pensión. Organizaciones de adultos mayores han reclamado en los últimos años ajustes en el monto, que consideran insuficiente para cubrir necesidades básicas como alimentación y medicamentos.
En su declaración, el presidente electo envió un parte de tranquilidad a los beneficiarios y les garantizó que no quedarán desamparados durante la transición de gobierno. Señaló que trabaja con su equipo económico en la identificación de fuentes de financiamiento, que podrían incluir reasignaciones presupuestales, nuevos recursos o ajustes en la focalización del programa.
Quedan pendientes varios aspectos clave: el mecanismo exacto con el que se cubrirá el hueco de 3,2 billones, la fuente de los recursos para elevar el subsidio a 400.000 pesos y la fecha en que entraría en vigencia el nuevo monto. El nuevo gobierno también deberá definir si el ajuste aplica de forma gradual o de manera inmediata para todos los beneficiarios.
La ciudadanía y los adultos mayores inscritos en Colombia Mayor esperan ahora los detalles técnicos de la propuesta, mientras el Congreso y los ministerios de Hacienda y del Interior empiezan a evaluar la viabilidad fiscal de un incremento que, según el cálculo inicial, multiplica el esfuerzo actual del Estado con esta población.
