El presidente Abelardo De la Espriella se comunicó directamente con las familias de los militares que perdieron la vida en un hecho violento registrado en Ocaña, Norte de Santander, de acuerdo con lo informado por Blu Radio. El contacto se produjo en las horas posteriores al ataque, según el reporte de la emisora.
Durante la comunicación, el mandatario expresó su solidaridad con los allegados de las víctimas y les transmitió un mensaje de acompañamiento institucional en medio del duelo. Blu Radio destacó que el tono de la conversación fue de respaldo directo a los familiares afectados por la pérdida.
El jefe de Estado aseguró además que las muertes de los uniformados no quedarán en la impunidad. Con esa declaración, según la fuente, el Gobierno se compromete públicamente a avanzar en las investigaciones y a identificar a los responsables del hecho.
Ocaña es un municipio del Norte de Santander donde distintas estructuras armadas ilegales han mantenido una presencia histórica. La región, cercana a la frontera con Venezuela, ha sido escenario recurrente de acciones contra la Fuerza Pública, lo que convierte a la zona militar en un punto sensible dentro de la estrategia de seguridad del país.
Los militares asesinados formaban parte de operaciones que se desarrollan en esa subregión del Catatumbo y zonas adyacentes, áreas donde el orden público enfrenta desafíos por la presencia de grupos armados organizados. Los hechos de violencia contra uniformados en esa zona suelen tener un fuerte impacto en la opinión pública nacional.
El Gobierno no ha detallado por el momento el número exacto de víctimas ni la unidad militar a la que pertenecían los soldados, datos que Blu Radio no incluyó en su reporte. Tampoco se ha precisado la fecha del ataque ni los grupos armados señalados como posibles autores.
La comunicación presidencial con las familias se suma a una serie de pronunciamientos que el Ejecutivo ha emitido tras hechos que afectan a miembros de las Fuerzas Militares. En el pasado, reacciones similares han incluido condolencias públicas, promesas de investigación y, en algunos casos, ascensos póstumos o reconocimientos a los uniformados caídos.
Según la fuente, el compromiso central del presidente es esclarecer lo ocurrido y llevar a los responsables ante la justicia. Queda pendiente que las autoridades competentes informen sobre el avance de las pesquisas y sobre las medidas de refuerzo de seguridad previstas para la zona donde ocurrió el ataque.
