El presidente electo Abelardo de la Espriella invitó de manera directa al comerciante Luis Felipe Yagüe, conocido como el vendedor de panela, a la ceremonia de posesión del nuevo gobierno. Según el extracto, la invitación fue hecha pública con el mensaje 'Lo quiero ver ahí y abrazarlo'.
El gesto responde a la difusión de un video en el que quedó registrado el rechazo que enfrentó el señor Yagüe por sus preferencias electorales. El comerciante, de 74 años, recibió una ola de respaldo ciudadano tras la publicación de las imágenes, según reporta la fuente.
La invitación se inscribe en el tramo final de la transición hacia la posesión presidencial, un acto protocolario que marca el inicio formal del nuevo mandato en Colombia. En esa ceremonia, el presidente electo asume ante el país las funciones de jefe de Estado y de gobierno.
De la Espriella resultó elegido como presidente de Colombia en el reciente proceso electoral, derrotando a los demás candidatos en la segunda vuelta, según el contexto general de las elecciones nacionales. Su posesión está prevista en la fecha que establece la Constitución para el cambio de mando en el país.
El episodio ha sido leído como un reconocimiento del próximo presidente hacia un ciudadano que, por su actividad cotidiana, fue afectado por diferencias políticas. La reacción ciudadana tras el video contrastó con el trato inicial que recibió el señor Yagüe.
Voceros del entorno del presidente electo han resaltado el carácter personal del gesto, en el que subrayan el valor de la cercanía con la gente del común. La invitación se produjo en un momento de alta visibilidad mediática para la campaña de transición.
Para el señor Yagüe, comerciante con décadas en el oficio de la panela, la invitación representa un reconocimiento público después de haber sido señalado por su preferencia electoral. El video que trascendió mostró el episodio de rechazo al que fue sometido en su entorno de trabajo.
La expectativa ahora se centra en si el vendedor confirma su asistencia a la posesión y en cómo se desarrolla el encuentro entre ambos. La ceremonia congregará a autoridades nacionales, invitados especiales y representantes de distintos sectores del país.
El episodio pone de relieve cómo las redes sociales y los videos virales pueden alterar la visibilidad de casos individuales, convirtiendo un hecho cotidiano en asunto de interés nacional. Queda por verse si este tipo de gestos se multiplica durante el nuevo mandato.
