El presidente electo de Colombia, Abelardo De La Espriella, anunció el desmonte de la política de Paz Total, la estrategia de negociación simultánea con grupos armados ilegales que adelanta el gobierno de Gustavo Petro. La información fue publicada por el medio NTN24, que recoge las declaraciones del mandatario electo.
De La Espriella sostuvo que su gobierno, al que ha denominado 'La Patria Milagro', no tolerará más impunidad ni territorios entregados. La frase hace referencia directa a uno de los ejes de la Paz Total: la posibilidad de suspender órdenes de captura y permitir la presencia de estructuras armadas en zonas del país mientras avanzan los diálogos.
El extracto de la fuente señala, además, que el presidente electo afirmó que reactivará las órdenes de captura contra integrantes de grupos armados ilegales. Esta decisión implicaría un cambio de rumbo frente al esquema de beneficios judiciales temporales contemplado en la Ley 2272 de 2022, que regula la figura del sometimiento y los acuerdos de paz.
La Paz Total fue lanzada en 2022 como el marco central de la política de seguridad del gobierno saliente. Contempla acercamientos con estructuras como el ELN, disidencias de las antiguas FARC y organizaciones criminales bajo figuras de diálogo y sometimiento. Sus resultados han sido objeto de debate público por la persistencia de hechos de violencia en regiones donde operan esos grupos.
El anuncio de De La Espriella se inscribe en su discurso de campaña, centrado en el orden y la seguridad como prioridades de su eventual gestión. Al plantear el desmonte de la política vigente, el presidente electo marca una distancia clara con el enfoque del gobierno que termina y anticipa un giro en la estrategia de Estado frente a los grupos armados.
La reactivación de órdenes de captura tendría efectos directos sobre los procesos de negociación en curso, en especial con el ELN, y sobre los acuerdos parciales alcanzados con algunas estructuras. Sectores del oficialismo saliente han defendido la Paz Total como un camino necesario para reducir la violencia, mientras que críticos han cuestionado su efectividad y los riesgos de fragmentar el ordenamiento jurídico.
Para la ciudadanía, el cambio anunciado tiene implicaciones en regiones donde los grupos armados ejercen control territorial. Las comunidades afectadas por confinamientos, desplazamientos y enfrentamientos seguirán atentas a las condiciones en que se desarrollen las operaciones de captura y a la presencia institucional en los territorios.
Queda por conocer el mecanismo jurídico y operativo con el que el nuevo gobierno ejecutará el desmonte de la política. La transición de mando, prevista para el 7 de agosto de 2026, será el escenario en el que se concrete el giro anunciado, junto con los nombramientos en las carteras de Defensa y Justicia.
La fuente consultada es NTN24, medio internacional con cobertura sobre América Latina, que publicó las declaraciones del presidente electo. La redacción de este artículo se limita a los datos suministrados por esa fuente y al contexto verificable sobre la política de Paz Total.
