El proyecto de Presupuesto 2027 que el Gobierno nacional envió al Congreso incluye una serie de supuestos macroeconómicos que, según el análisis publicado por Infobae, resultarían optimistas frente al comportamiento reciente de las principales variables. La inflación proyectada, por debajo del 20%, y la tasa de crecimiento del PBI prevista permitirían encadenar tres años consecutivos de expansión económica, un ciclo que no se observaba en el país desde hace varias décadas.
Infobae sostiene que la inflación estimada luce demasiado optimista si se la compara con la trayectoria reciente del índice de precios al consumidor. En los últimos años, la variación anual de los precios cerró en niveles muy por encima de esa cota, y el proceso de desinflación que las autoridades económicas reconocen haber iniciado todavía muestra una velocidad incierta hacia la meta del 3% anual que persigue el Banco Central.
El segundo punto que el medio destaca es el crecimiento del PBI. El proyecto presupuestario da por cierto un tercer año consecutivo de expansión, una racha que en la historia económica reciente de Colombia no es frecuente. Las proyecciones oficiales previas quedaron, en varias oportunidades, por debajo de lo efectivamente observado en las cuentas nacionales del DANE.
En materia fiscal, el Presupuesto 2027 también incorpora la hipótesis de cuatro años seguidos de superávit, es decir, de ingresos por encima de los gastos. El cumplimiento de esa meta depende de que la reforma tributaria aprobada en los últimos años mantenga su recaudo, de que el gasto público se ejecute según lo previsto y de que no aparezcan contingencias extraordinarias que obliguen a ampliar partidas.
Otro de los supuestos centrales del proyecto es el tipo de cambio. El Gobierno confía en mantener al dólar sin sobresaltos dentro de un rango estable, en un contexto internacional marcado por la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos y por la evolución de los precios de las materias primas que exporta el país, en especial el petróleo y el café.
Para los ciudadanos, la traducción de estos supuestos es directa. Una inflación inferior al 20% implica menor presión sobre el costo de la canasta familiar y sobre las tarifas de servicios públicos indexadas al IPC. Un crecimiento sostenido del PBI suele traducirse en más empleo formal y en mayor recaudación tributaria, aunque también puede asociarse a presiones cambiarias si la economía se recalienta.
El Presupuesto 2027 ingresó al Congreso para su estudio en las comisiones económicas y en las plenarias de Senado y Cámara. Las cifras macroeconómicas que acompañan al proyecto no son vinculantes: el Ministerio de Hacienda puede ajustarlas durante el trámite, y el Banco de la República, por su parte, es el encargado de definir la política monetaria y cambiaria con autonomía.
Queda pendiente cómo reaccionarán las calificadoras de riesgo y los analistas del mercado frente a los supuestos macroeconómicos del proyecto. Si la inflación y el crecimiento efectivos se alejan de las metas oficiales, la credibilidad de la política económica podría verse afectada, con impacto sobre las tasas de interés y sobre el precio del dólar.
