El informe del secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, fue remitido al gobierno de Abelardo de la Espriella y constituye un primer llamado de atención sobre el rumbo de la implementación del acuerdo de paz suscrito en 2016 entre el Estado colombiano y las entonces FARC. El documento, divulgado por Infobae, enumera cuatro ejes críticos que, según la ONU, comprometen la sostenibilidad del proceso.
El primero de los ejes advertidos es la financiación. El informe señala dificultades para asegurar los recursos necesarios para los programas de reincorporación económica, social y política de los excombatientes que dejaron las armas tras la firma de los acuerdos de La Habana. La ONU advierte que, sin presupuesto estable, los compromisos adquiridos con esta población quedan en entredicho.
El segundo punto es la seguridad. Guterres expresa preocupación por la persistencia de amenazas y atentados contra la vida de exintegrantes de las FARC en proceso de reincorporación, así como contra líderes sociales y defensores de derechos humanos en distintas regiones del país. El informe plantea que la protección de estas personas es una condición indispensable para que el acuerdo se mantenga vigente.
La reforma rural integral ocupa el tercer lugar en la lista de alertas. Este componente, considerado uno de los pilares del acuerdo de 2016, contempla el acceso a tierras, los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial y los planes de sustitución de cultivos de uso ilícito. La ONU advierte que su ejecución avanza con rezagos y reclama atención urgente.
El cuarto eje es la continuidad institucional. El informe cuestiona los mecanismos mediante los cuales el Estado garantiza la implementación tras más de ocho años de vigencia, y recuerda que la arquitectura creada incluye a la Comisión de Seguimiento, Impulso y Verificación, así como al Consejo Nacional de Reincorporación. Guterres pide al gobierno preservar y fortalecer esos espacios.
El acuerdo de paz de 2016 puso fin a más de cinco décadas de confrontación armada con las FARC y dio origen a compromisos verificables en seis puntos: reforma rural, participación política, fin del conflicto, solución al problema de las drogas ilícitas, víctimas e implementación. La comunidad internacional, incluido el Consejo de Seguridad de la ONU, realiza un seguimiento trimestral a través de la Misión de Verificación, que opera en el país desde 2017.
La llegada de un nuevo gobierno suele implicar ajustes en la ejecución de los acuerdos, y la administración de Abelardo de la Espriella aún no ha presentado públicamente una política integral frente al tema. La ONU, con este informe, marca la pauta sobre lo que considera prioritario: recursos, seguridad, tierra e institucionalidad. El gobierno deberá responder a través de los canales diplomáticos y ante el Consejo de Seguridad.
Para la ciudadanía, el alcance del informe es directo. Los programas de reincorporación benefician a miles de excombatientes y a las comunidades de los antiguos Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación. Los líderes sociales y defensores amenazados son una pieza clave de la vida pública en regiones como el Catatumbo, el Cauca, el sur de Bolívar y Putumayo. La reforma rural, por su parte, incide en la seguridad alimentaria y en la economía de zonas históricamente golpeadas por el conflicto.
Quedan varias tareas pendientes en el corto plazo. El gobierno de De la Espriella deberá pronunciarse sobre los puntos del informe, definir la asignación presupuestal para la reincorporación y reforzar los esquemas de protección. El próximo reporte trimestral de la Misión de Verificación de la ONU será un nuevo termómetro para medir el pulso de la implementación durante el actual mandato.
Según Infobae, la presentación de este documento marca el primer campanazo formal del organismo multilateral al nuevo gobierno colombiano. La relación entre la administración de De la Espriella y el sistema de seguimiento internacional de la ONU queda así instalada como uno de los temas centrales de la agenda política nacional.
