Ana María Vesga fue nombrada ministra de Salud de Colombia por el presidente Abelardo De La Espriella, según informó en primicia el portal Consultor Salud. La designación se produce en un momento en el que la cartera sanitaria arrastra deudas con hospitales, quejas de usuarios y debates legislativos abiertos sobre el rumbo del sistema.
El Ministerio de Salud es una de las dependencias más sensibles del Estado colombiano. Desde allí se definen políticas que afectan a cerca de 50 millones de afiliados, entre usuarios del régimen contributivo y del régimen subsidiado. También se administran recursos del Presupuesto General y se coordina la relación con entidades promotoras de salud, hospitales públicos y privados, y con los profesionales del sector.
La llegada de Vesga ocurre después de un año particularmente agitado para la salud en Colombia. El sistema ha enfrentado denuncias por demoras en autorizaciones de procedimientos, cierres temporales de servicios en varias regiones y alertas por el flujo de recursos entre las EPS y los prestadores. Organizaciones de pacientes y gremios médicos han reclamado soluciones concretas y no solo anuncios.
Una de las tareas inmediatas que quedan sobre el escritorio de la nueva ministra es la implementación de los ajustes derivados de la reforma al sistema de salud, que ha generado expectativa por sus efectos en la cobertura y en la financiación. También está pendiente la estabilización de los pagos a los hospitales y la supervisión de los planes de intervención que se aplican a varias EPS bajo medida de vigilancia.
Para el Gobierno de De La Espriella, la salud es un sector donde se juega parte importante de su relación con la ciudadanía. La calidad de la atención, el acceso a medicamentos y la oportunidad de las citas médicas son temas que pesan en la opinión pública y que suelen convertirse en motivo de protesta cuando se deterioran. Por eso, la designación de la ministra se lee como una señal del tono que quiere imprimir el Ejecutivo en esta área.
Consultor Salud, medio especializado en el sector, destacó en su publicación que la cartera que recibe Vesga es decisiva para el actual Gobierno y que la agenda acumulada no admite más aplazamientos. El medio recordó que la nueva ministra asume con el reto de responder a problemas estructurales y a demandas coyunturales que llevan años sin cerrarse.
Desde el ámbito gremial se ha pedido que el nuevo liderazgo convoque mesas de trabajo con médicos, enfermeras, asociaciones de pacientes y directivos de hospitales. También se espera que la ministra se pronuncie sobre los recursos que llegan a las regiones más apartadas, donde la falta de especialistas y de infraestructura hospitalaria es una queja recurrente.
Quedan varios interrogantes abiertos. Uno de ellos es el equipo de viceministros y directores que acompañará a Vesga en la cartera. Otro es la posición que adoptará frente a los procesos de intervención de EPS que están en curso y frente a los proyectos de ley que tramita el Congreso relacionados con talento humano en salud y precios de medicamentos. La próxima ministra tendrá que responder pronto a esos puntos para despejar la incertidumbre del sector.
