El presidente Abelardo De La Espriella anunció que el Gobierno nacional adquirirá la totalidad del viche producido en el departamento del Chocó. La bebida, elaborada de forma artesanal por comunidades afrodescendientes e indígenas del Pacífico colombiano, llegará a los consumidores a través de la Central Mayorista de Antioquia, según informó el medio Revista Semana.
El viche, también conocido como biche o viche pacífico, es un destilado tradicional que se obtiene a partir de la caña de azúcar y otros ingredientes locales como miel, hierbas y frutas. Su preparación ha sido transmitida de generación en generación por familias campesinas del Chocó, y forma parte de la identidad cultural de los habitantes del litoral Pacífico colombiano.
La decisión presidencial representa un reconocimiento oficial a una actividad económica que, durante décadas, ha permanecido en la informalidad. Hasta ahora, la producción y comercialización del viche se ha desarrollado al margen de los canales formales de distribución, lo que ha limitado el acceso de los productores a mercados más amplios y a mejores condiciones de ingresos.
La Central Mayorista de Antioquia, ubicada en el municipio de Itagüí, es uno de los principales centros de acopio y distribución de productos agropecuarios y alimenticios del departamento. Su participación como canal de venta del viche chocoano abre la posibilidad de que la bebida llegue a consumidores de Medellín y otras ciudades del Valle de Aburrá.
Para los productores del Chocó, el anuncio significa una demanda estable y asegurada por parte del Estado, lo que podría traducirse en mejoras en la producción, mayor inversión en los trapiches artesanales y una posible formalización gradual de la actividad. La medida también podría incentivar la creación de cooperativas o asociaciones de productores que articulen el trabajo de las familias dedicadas al oficio.
En el Pacífico colombiano, la producción de viche involucra a cientos de familias, principalmente en zonas rurales de difícil acceso donde las alternativas económicas son limitadas. La cadena productiva incluye el cultivo de caña, el procesamiento en alambiques artesanales y la distribución local, actividades que sostienen a comunidades enteras en municipios como Nuquí, Bahía Solano, Condoto, Istmina y Tadó.
La iniciativa presidencial coincide con los esfuerzos que durante años han adelantado organizaciones culturales, académicos y líderes comunitarios del Chocó para salvaguardar el patrimonio inmaterial asociado al viche. La bebida ha sido reconocida como expresión cultural de las comunidades negras del Pacífico y recientemente recibió protección de carácter cultural por parte de entidades como el Ministerio de Cultura.
Con el anuncio, queda pendiente la definición de los mecanismos operativos para la compra, el transporte y la comercialización del viche en la Central Mayorista. También será necesario establecer estándares de calidad, requisitos sanitarios y precios justos que beneficien a los productores sin afectar al consumidor final. El Gobierno aún no ha detallado la fecha de inicio del programa ni los recursos destinados para su ejecución.
Para los consumidores antioqueños, la disponibilidad de viche en la Central Mayorista podría significar un acceso más fácil a una bebida que hasta ahora solo se conseguía en la región Pacífica o en canales informales. Para los productores del Chocó, el anuncio de De La Espriella representa una oportunidad histórica de llevar su destilado ancestral a nuevos mercados con el respaldo del Estado colombiano.
