El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, confirmó que no viajará a la Asamblea General de las Naciones Unidas, prevista en Nueva York, y que en su lugar asistirá el vicepresidente José Manuel Restrepo. El anuncio lo recoge el portal Colombia.com.
De la Espriella justificó la ausencia con una frase directa: prometió no salir de Colombia. Con esa promesa, el jefe de Estado dejó claro que la decisión no responde a una agenda bilateral ni a un acuerdo en particular, sino al criterio general de mantener su presencia dentro del territorio nacional.
La Asamblea General de la ONU se reúne cada año en septiembre en la sede de Nueva York y reúne a mandatarios, cancilleres y delegaciones de los Estados miembros. Es el escenario multilateral más importante del calendario diplomático y, por tradición, el primer gran viaje internacional de un presidente que inicia su mandato.
Que Colombia no esté representada por su presidente en ese foro abre varias preguntas. La más inmediata es cómo se leerá esa ausencia entre los socios comerciales y los gobiernos con los que el país tiene relaciones abiertas. La Cancillería, por ahora, no ha anunciado otros detalles de la delegación.
El rol del vicepresidente Restrepo resulta clave en este escenario. Restrepo ha ocupado cargos en el Gobierno y tiene experiencia en escenarios económicos internacionales, algo que podría pesar en los encuentros bilaterales y en las reuniones técnicas que se suelen organizar al margen del debate general.
Para los ciudadanos, el dato central es operativo: el Gobierno asegura que la política exterior no se frena y que la representación queda en manos del segundo a bordo. Esa promesa de no salir del país, sin embargo, puede interpretarse como un gesto de cercanía con la población o como un alejamiento del escenario global, según la óptica de quien lo lea.
El contraste con la práctica habitual es notorio. Gobiernos recientes han enviado al presidente o, en su defecto, al canciller a la Asamblea de la ONU, con discursos que marcan la postura del país frente a temas como cambio climático, paz, drogas o migración. Esta vez la vocería presidencial en el foro queda delegada.
Queda por ver si De la Espriella mantiene su compromiso de no salir de Colombia en otros escenarios, como cumbres regionales o visitas bilaterales que suelen gestionar los presidentes en el primer año de gestión. La promesa, en los términos en que fue formulada, abarca toda la administración.
