La propuesta, divulgada por el medio Minuto60, sugiere cambiar el escenario habitual de la posesión presidencial. En lugar de la Plaza de Bolívar en Bogotá, se plantea que Abelardo de la Espriella asuma el cargo en la Base Aérea de Apiay, una instalación militar de la Fuerza Aeroespacial Colombiana ubicada en el departamento del Meta.
Apiay es una de las bases aéreas más relevantes del oriente colombiano. Por su ubicación estratégica ha sido punto de operaciones de la Fuerza Aérea en zonas históricamente golpeadas por el conflicto armado. La propuesta aparece en un contexto en el que distintas voces han pedido que el nuevo gobierno envíe señales claras a las regiones más afectadas por la violencia.
La idea de mudar la ceremonia a una base militar no es frecuente en la tradición republicana. Desde el siglo XIX, la posesión presidencial en Colombia se ha realizado en la Plaza de Bolívar o en el Capitolio Nacional, con algunas excepciones. Un cambio de sede implicaría una decisión logística, de seguridad y de protocolo que debe coordinarse con la Casa Militar, la Presidencia y las Fuerzas Armadas.
Según el extracto publicado, la motivación de los proponentes apunta a dos frentes. Por un lado, un reconocimiento al papel de las Fuerzas Militares en la defensa de la democracia. Por otro, un mensaje de presencia estatal en un departamento como el Meta, donde la seguridad y la situación social han sido tema de debate nacional.
Para los ciudadanos del Meta y de regiones cercanas, la eventual realización de la posesión en Apiay tendría un valor simbólico. La Base Aérea es referente de empleo y de actividad económica en su zona de influencia, con personal militar y civil que trabaja en sus instalaciones. Una visita presidencial de esa magnitud implicaría un despliegue de seguridad y una cobertura mediática que rara vez llega a esa parte del país.
La propuesta también abre preguntas sobre el acceso de la ciudadanía. En la Plaza de Bolívar la posesión es un acto público al que asisten miles de personas. En una base militar las condiciones de acceso son más restringidas y dependen de las normas de seguridad de la Fuerza Aeroespacial. Cualquier cambio de escenario debe garantizar la transmisión oficial del evento y la presencia de los invitados institucionales.
Por ahora se trata de una iniciativa de origen ciudadano, sin pronunciamiento oficial del equipo de transición ni de la Casa de Nariño sobre su viabilidad. Corresponde a la organización de la posesión, usualmente a cargo de la Comisión Especial protocolaria, evaluar la propuesta y tomar una decisión de cara a la fecha prevista para la transmisión de mando.
El debate en torno al lugar de la posesión ocurre en medio de las discusiones sobre las prioridades del nuevo gobierno en materia de seguridad, presencia territorial y relación con las Fuerzas Armadas. Dónde se realice la ceremonia será leído como un mensaje político sobre el rumbo que el Ejecutivo quiere imprimir desde el primer día.
Queda pendiente conocer la posición oficial de la Presidencia, del Ministerio de Defensa y de la comandancia de la Fuerza Aeroespacial sobre la propuesta. También se deberá definir si el evento se adapta a las condiciones logísticas y de seguridad de Apiay, o si finalmente se mantiene la Plaza de Bolívar como escenario.