El presidente del Congreso, el senador liberal Lidio García, aseguró este lunes a periodistas que la proposición para que el presidente electo, Abelardo de la Espriella, se posesione el próximo 7 de agosto en una guarnición militar reúne las mayorías necesarias en el Legislativo. La declaración la dio al ser consultado por medios de comunicación, según reportó El Heraldo.
La propuesta cambia el escenario tradicional de la posesión presidencial. Desde 1991, los mandatarios colombianos han jurado el cargo ante el Congreso en pleno, reunido en el Capitolio Nacional de Bogotá. Esta fórmula se ha mantenido como símbolo de la transmisión civil del poder entre el presidente saliente y el entrante.
Trasladar la ceremonia a una guarnición militar introduce un cambio de protocolo. Las guarniciones son instalaciones de las Fuerzas Militares donde opera personal del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea. Mover la posesión a ese tipo de sede implica un componente castrense en un acto que, por diseño constitucional, es de carácter civil y solemne.
De la Espriella resultó elegido en las recientes elecciones presidenciales y está previsto que tome posesión para el período 2026-2030 el 7 de agosto, fecha establecida en la Constitución. La bancada que respaldó su candidatura propuso modificar la sede habitual del acto, una decisión que debe pasar por el trámite legislativo correspondiente.
Para el ciudadano de a pie, el cambio de escenario tiene un efecto principalmente simbólico. La ceremonia de posesión marca el inicio del mandato y reúne al nuevo presidente, su gabinete, el cuerpo diplomático, los altos mandos militares y los congresistas. El sitio donde se realiza queda registrado en la memoria institucional del país.
El presidente del Congreso manifestó su confianza en que la proposición avanzará. García es el senador del Partido Liberal que preside la corporación para la presente legislatura y le corresponde dirigir los debates sobre este tipo de iniciativas. Su respaldo público allana el camino procedimental para que la propuesta sea votada.
Falta conocer los detalles formales del texto. La proposición todavía no se ha debatido en plenaria y se desconocen aspectos como la guarnición específica que se propone, los motivos expuestos en la exposición de motivos y si la iniciativa incluye alguna modificación al protocolo de juramento.
Quedan varios interrogantes abiertos. No se ha informado si el propio presidente electo ha solicitado el cambio de sede, si se trata de una decisión del Gobierno saliente o si responde a una solicitud de las Fuerzas Militares. El Congreso deberá definir la fecha del debate y el articulado final que se someta a votación.
