El designado ministro de Hacienda del gobierno que encabezaría Abelardo de la Espriella aseguró, en declaraciones recogidas por La FM, que el país no tiene capacidad financiera para sostener los 19 ministerios que hoy funcionan. Su propuesta concreta es reducir esa cifra a 13 ministerios.
La afirmación se conoce en medio del proceso de transición y de presentación del eventual gabinete del próximo gobierno. El equipo económico ha sido uno de los primeros en detallar líneas de trabajo ante la opinión pública, y este es el primer anuncio de fondo sobre la estructura del Estado que tendría De la Espriella a partir de su posesión.
La reducción de ministerios ha sido una discusión recurrente en Colombia durante las últimas décadas. Gobiernos de distinto signo han intentado adelgazar la estructura estatal, con resultados dispares: algunas carteras se han fusionado, otras se han eliminado y varias han vuelto a ser creadas años después.
El Ministerio de Hacienda es la cartera encargada de formular la política económica, administrar el presupuesto general de la nación y velar por la sostenibilidad de las finanzas públicas. Por eso, cualquier pronunciamiento sobre el tamaño del aparato estatal hecho desde ese despacho tiene peso sobre las expectativas de mercados, calificadoras y organismos de control.
La propuesta llega cuando el país arrastra un déficit fiscal persistente y un nivel de deuda pública que ha encendido alertas en distintos análisis económicos. En ese contexto, el argumento de la falta de capacidad financiera para sostener 19 ministerios se conecta con el debate más amplio sobre cómo ajustar el gasto sin afectar los servicios a la ciudadanía.
Reducir de 19 a 13 ministerios implica, en la práctica, fusionar o suprimir al menos seis carteras. Decisiones de ese tipo afectan no solo a los funcionarios de cada ministerio, sino a los usuarios de los trámites y programas que esas entidades lideran, desde la regulación económica hasta la atención social.
La FM no reportó reacciones de otros miembros del eventual gabinete ni de voceros de las actuales carteras ministeriales. Tampoco se conoce, por ahora, un listado oficial de cuáles ministerios serían fusionados o eliminados ni un cronograma para esa reestructuración.
Quedan varios puntos por definir: qué ministerios se fusionarían, cómo se reasignarían sus funciones, qué pasaría con los servidores públicos vinculados y de dónde saldrían los ahorros concretos. El próximo gobierno, si llega a posesionarse, tendrá que detallar esos aspectos ante el Congreso y la ciudadanía.
Por ahora, la declaración del próximo ministro de Hacienda instala el debate sobre el tamaño del Estado en el centro de la agenda de transición y obliga a los equipos técnicos a sustentar con cifras el alcance real de la propuesta.
