El Gobierno Nacional anunció que radicará en el Congreso, antes del cambio de mandato, un proyecto de ley para prohibir el fracking en Colombia, según reportó HSB Noticias. La iniciativa vuelve a poner sobre la mesa la discusión sobre el modelo extractivo del país.
El fracking es una técnica de extracción de hidrocarburos no convencionales que utiliza fracturación hidráulica de roca. En Colombia su uso ha sido objeto de disputa entre sectores ambientales, comunidades locales y la industria de petróleo y gas durante los últimos años.
La decisión del Ejecutivo se conoce en un contexto de transición energética global y de compromisos climáticos asumidos por Colombia en acuerdos internacionales. La propuesta se sumará a los debates que el Congreso viene adelantando sobre la reforma a la política minero-energética.
Para los defensores de la prohibición, el fracking representa riesgos sobre fuentes de agua, ecosistemas y comunidades cercanas a las zonas de operación. Argumentan que los impactos ambientales no están suficientemente estudiados y que su uso compromete las metas de reducción de emisiones.
Desde el sector petrolero y parte del Gobierno anteriores, la técnica se ha presentado como una herramienta para aumentar las reservas de gas y petróleo, reducir la dependencia de importaciones y sostener ingresos fiscales vía regalías. La seguridad energética ha sido uno de los argumentos centrales para promover los pilotos.
Los pilotos de fracking en Colombia han avanzado con resultados que el Gobierno anterior presentó como evidencia técnica para una eventual explotación comercial. Sectores críticos cuestionan la transparencia de esos estudios y piden que la nueva ley cierre cualquier puerta a esa actividad.
La propuesta coincide con el cierre de un ciclo político. El país se encuentra en transición hacia un nuevo periodo presidencial, por lo que la radicación antes del cambio de mandato busca asegurar que el tema quede formalmente en trámite legislativo.
El proyecto tendrá que surtir debate en comisiones y plenarias, donde se medirán posturas de bancadas ambientalistas, territoriales y de sectores productivos. Organizaciones civiles y académicos también suelen participar en audiencias públicas sobre este tipo de iniciativas.
Si el proyecto avanza y se aprueba, Colombia se sumaría a la lista de países que han restringido o prohibido el fracking en su territorio. Mientras tanto, el debate sobre la matriz energética, las regalías regionales y la transición justa seguirá marcando la agenda pública.
