La decisión fue comunicada por el Resguardo Indígena Inkal Awá Integrado Telembí, una de las organizaciones que agrupa a comunidades del pueblo Awá en el departamento de Nariño. Según el anuncio, la vía Pasto-Tumaco quedará cerrada al tránsito de forma indefinida desde el 21 de julio, sin que hasta el momento se haya informado una fecha de levantamiento de la protesta.
El pueblo Awá es un pueblo indígena reconocido por el Estado colombiano, asentado principalmente en zonas de Nariño y Putumayo, en la frontera con Ecuador. Históricamente ha reclamado al Gobierno central inversiones en salud, educación, infraestructura y protección de sus territorios, muchos de los cuales han sido escenario del conflicto armado y del cultivo de hoja de coca.
La vía Pasto-Tumaco es una de las arterias estratégicas del sur de Colombia. Conecta la capital nariñense con el puerto de Tumaco sobre el Pacífico y es utilizada tanto por transportadores de carga como por pasajeros que se desplazan entre el interior del país y la costa Pacífica. Su cierre afecta de forma directa el comercio, la movilidad y el acceso a servicios en toda la región.
Según la fuente, la protesta se origina en incumplimientos que el Gobierno habría cometido con esta comunidad. Aunque el extracto no precisa cuáles acuerdos fueron vulnerados, la decisión se suma a una serie de reclamaciones que comunidades indígenas del suroccidente colombiano han elevado en los últimos años frente a distintas instancias del Estado.
Los cierres de vías por parte de comunidades organizadas suelen ser una forma de presión utilizada para exigir respuestas concretas. En este caso, al ser una carretera nacional, la medida tendría impacto sobre el transporte de productos agrícolas, el acceso de pacientes a hospitales y el desplazamiento cotidiano de miles de personas que viven en municipios atravesados por la ruta.
En Nariño, la vía Pasto-Tumaco ha sido escenario recurrente de bloqueos y cierres por motivos diversos, desde exigencias de pavimentación hasta protestas por la presencia de grupos armados y economías ilegales. El contexto de seguridad en la zona ha sido complejo, con episodios de violencia que afectan a líderes indígenas y a la población civil.
La comunidad Awá ha sido beneficiaria, como otros pueblos indígenas, de medidas de protección y rutas de atención definidas por la Comisión Nacional de Territorios Indígenas y otras instancias. El anuncio del cierre indefinido pone sobre la mesa la distancia entre los compromisos pactados y su materialización efectiva en los territorios.
Por ahora, el Resguardo no ha detallado en el comunicado recogido por la fuente si se han abierto mesas de diálogo con delegados del Gobierno nacional antes del cierre programado. Tampoco se conoce una pronunciamiento oficial de las autoridades sobre eventuales soluciones o cronogramas para atender los reclamos pendientes.
La expectativa es que en los próximos días se conozca la postura del Gobierno y si se establecen canales de negociación que permitan reabrir la vía. Mientras tanto, viajeros, transportadores y habitantes de los municipios cercanos deberán prepararse para una afectación prolongada en una de las rutas más importantes del sur de Colombia.
