La discusión pública gira en torno a la posibilidad de que el Gobierno nacional restablezca un esquema de servicio militar universal y obligatorio para todos los colombianos. El debate se reavivó luego de unas declaraciones del presidente Abelardo de la Espriella, que generaron reacciones divididas en redes sociales y en medios de comunicación.
ColombiaCheck, portal colombiano dedicado a la verificación de datos, publicó un análisis sobre los alcances legales de esa propuesta. El artículo recuerda que el servicio militar en Colombia está regulado por leyes específicas y que cualquier modificación sustancial requiere un trámite formal ante el Congreso de la República.
En la actualidad, la normatividad permite que el servicio militar sea prestado por ciudadanos varones colombianos. Las mujeres pueden incorporarse de manera voluntaria. La Ley 1861 de 2017 y normas complementarias definen los criterios de reclutamiento, las exenciones y la situación de los remisos, es decir, quienes no se presentan cuando son llamados.
Para convertir el servicio militar en una obligación universal aplicaría también a las mujeres, el Ejecutivo tendría que presentar un proyecto de ley que modifique las disposiciones vigentes. Ese proyecto debería surtir los ocho debates previstos en el trámite legislativo: cuatro en la Comisión Primera y cuatro en la plenaria de cada cámara.
Otra vía sería convocar una reforma constitucional, si lo que se busca es garantizar la obligatoriedad como un deber ciudadano de mayor jerarquía. Una reforma de ese tipo necesita ocho debates en el Congreso y, en algunos casos, una revisión previa por parte de la Corte Constitucional, según el contenido de la propuesta.
El chequeo recuerda que la discusión también involucra al Ministerio de Defensa y a las Fuerzas Militares, entidades encargadas de definir el pie de fuerza y los planes de incorporación. Cambiar el modelo tiene implicaciones en presupuesto, logística, infraestructura y derechos de los ciudadanos llamados a filas.
Para los jóvenes, el tema es sensible. El servicio militar obligatorio afecta principalmente a hombres entre 18 y 24 años, muchos de sectores rurales o de estratos bajos. Extender la obligatoriedad o endurecer las sanciones por no presentarse cambiaría de manera directa las trayectorias educativas y laborales de miles de personas cada año.
El contexto internacional también pesa. En la región, países como Chile, Argentina y Brasil mantienen el servicio militar voluntario, mientras que otros, como México, lo suspendieron hace décadas. La tendencia regional apunta hacia la profesionalización voluntaria de las Fuerzas Armadas, aunque algunos gobiernos han intentado revivir esquemas obligatorios.
En redes sociales, las reacciones a las declaraciones del presidente fueron polarizadas. Algunos usuarios defendieron la obligatoriedad como una forma de fortalecer la defensa nacional y promover valores cívicos. Otros cuestionaron la constitucionalidad de la medida y pidieron priorizar la profesionalización voluntaria.
Por ahora, no se conoce un texto oficial radicado ante el Congreso que materialice la propuesta. ColombiaCheck concluye que, mientras eso no ocurra, las declaraciones del presidente reflejan una intención política, pero no una decisión con efectos legales inmediatos. El próximo paso sería conocer si el Gobierno presentará un proyecto formal o si la discusión quedará en el plano retórico.
Fuente: ColombiaCheck, «¿Puede Abelardo de la Espriella imponer el servicio militar para ‘todos’?».
