El presidente Abelardo de la Espriella viene designando a diferentes gerentes de reconstrucción en respuesta al terremoto de magnitud 7,4 que golpeó al país hace más de dos semanas, según reportó El Colombiano. La movida apunta a ordenar la respuesta del Estado en las zonas damnificadas y a dar una cara visible a las tareas de recuperación en cada territorio.
La figura del gerente de reconstrucción no es nueva en Colombia. Se ha usado después de emergencias nacionales, como los deslizamientos de Mocoa en 2017 o la tragedia de Armero en 1985, para concentrar la coordinación entre el Gobierno nacional, las autoridades locales y los organismos de atención. En esta ocasión, el nombramiento llega cuando la emergencia todavía está en fase de atención inmediata.
Hasta el momento, la Casa de Nariño no ha divulgado públicamente los nombres de todos los designados ni el mapa exacto de las regiones que cubrirá cada gerente. Esa opacidad parcial ha generado preguntas entre autoridades locales y gremios sobre quién responde por qué zona y con qué herramientas concretas se va a trabajar.
Para los ciudadanos, la creación de estas gerencias tiene efectos prácticos. Los damnificados esperan que los nuevos gerentes sirvan de canal directo para acceder a subsidios de vivienda, restablecer servicios públicos y acelerar la entrega de ayudas humanitarias. En municipios pequeños, donde la institucionalidad suele ser débil, un gerente con poder de decisión puede acelerar o trabar el flujo de recursos.
El contexto institucional también pesa. El proceso de reconstrucción en Colombia suele combinar aportes del presupuesto nacional, créditos de banca multilateral, cooperación internacional y donaciones del sector privado. La manera como se articulen esas fuentes dependerá, en buena medida, del mandato que reciba cada gerente y de los protocolos que fije el Ministerio del Interior o la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
En el terreno político, la oposición y varios analistas han pedido transparencia sobre los criterios de selección. Quieren saber si los nombramientos responden a perfiles técnicos con experiencia en gestión del riesgo o si pesan consideraciones políticas regionales. El Ejecutivo no ha respondido de forma pública a esos cuestionamientos.
En las regiones afectadas, las alcaldías y gobernaciones ya comenzaron a levantar censos de daños y a solicitar declaratorias de calamidad pública. Esos trámites son la base para acceder a recursos de emergencia del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo. La llegada de los gerentes podría simplificar esa interlocución o, por el contrario, añadir una capa burocrática, según cómo se articulen con los mandatarios locales.
Quedan varios frentes por esclarecer en los próximos días: la publicación oficial del listado completo de gerentes, la asignación de recursos específicos, el cronograma de obras prioritarias y los indicadores con los que se medirá el avance. La sociedad civil y los medios de comunicación seguirán de cerca esos anuncios para verificar que la reconstrucción avance con la velocidad que exige la magnitud del desastre.
La cobertura completa del proceso, incluyendo el detalle de cada nombramiento y las reacciones en los territorios, puede consultarse en el reporte de El Colombiano citado como fuente de esta nota.
