La Cancillería expidió la declaratoria de urgencia manifiesta para el servicio de expedición de pasaportes, según reportó el propio Ministerio de Relaciones Exteriores. La figura, contemplada en la contratación estatal, permite actuar por encima de los tiempos ordinarios de los procesos administrativos cuando la continuidad del servicio está en riesgo.
En la práctica, la urgencia manifiesta habilita a la entidad a suscribir contratos de manera directa, sin agotar los pasos de una licitación pública, siempre que la necesidad esté acreditada. La Contraloría y los organismos de control pueden revisar posteriormente la conveniencia y el uso adecuado de los recursos.
El contexto inmediato es el represamiento de solicitudes que ha afectado a miles de colombianos en las últimas semanas. En las oficinas de la Cancillería y en las sedes consulares en el exterior se han reportado filas de varios días, citas agotadas y demoras que superan los plazos prometidos para la entrega del documento.
La Cancillería es la entidad competente para producir y distribuir el pasaporte ordinario en Colombia, un documento indispensable para salir del país por vía aérea, terrestre o marítima, y que también requieren trámites consulares, bancarios y migratorios. El servicio se presta a través de la Imprenta Nacional y una red de proveedores tecnológicos, cuya operación depende de contratos que deben renovarse periódicamente.
La declaratoria busca, según lo expresado por la entidad, asegurar la continuidad operativa mientras se resuelven los contratos en curso y se estabiliza la cadena de producción. La medida no implica, por sí misma, un cambio en las tarifas ni en los requisitos que deben cumplir los usuarios.
Para los ciudadanos, el efecto inmediato debería verse en una mayor disponibilidad de citas y en una reducción de los tiempos de entrega, si la contratación exprés se traduce en más capacidad instalada. El Ministerio ha indicado que informará sobre los avances en los próximos días y que mantiene habilitados los canales habituales de atención al usuario.
La figura de la urgencia manifiesta no es nueva en la administración pública colombiana y se ha empleado en sectores como salud, infraestructura y seguridad. Su uso en el servicio de pasaportes reabre el debate sobre la planeación contractual de la Cancillería, que en los últimos años ha enfrentado críticas por demoras y por la dependencia de un único proveedor para la impresión de las libretas.
Queda por establecerse cuánto tiempo permanecerá vigente la declaratoria, qué contratos específicos se suscribirán bajo su amparo y con qué proveedores. La ciudadanía podrá consultar el estado de su trámite en la página oficial de la Cancillería y en los puntos de atención habilitados en las gobernaciones del país.
