El presidente Abelardo de la Espriella anunció en la mañana del martes 22 de septiembre que el siguiente objetivo de la Fuerza Pública es Fredy Castillo Carrillo, alias Pinocho, señalado como el máximo líder de la organización criminal Los Pachenca. La declaración llegó horas después de un operativo en el que fue abatido alias Cholo, uno de los hombres de confianza del cabecilla, según reportó Infobae.
De acuerdo con la información publicada por Infobae, Pinocho ocupa el primer lugar en la estructura de Los Pachenca y opera junto a su hermano Carmen Evelio Castillo Carrillo, alias Muñeca. La caída de alias Cholo, descrita por la fuente como integrante del círculo cercano de Pinocho, representa un golpe directo a la cúpula de la organización en un momento en el que el Ejecutivo ha intensificado las operaciones contra los grupos que controlan economías ilegales en el norte del país.
Los Pachenca es una organización criminal con presencia en la región Caribe colombiana, dedicada principalmente al narcotráfico, la extorsión y el control de rutas de contrabando. Su zona de mayor influencia se ha concentrado en el departamento del Magdalena, aunque también ha extendido operaciones hacia La Guajira y el Atlántico, según los reportes de las autoridades registrados a lo largo de los últimos años.
El anuncio presidencial se inscribe en una línea de discurso en la que el Gobierno ha identificado públicamente a cabecillas específicos como objetivos prioritarios. Al mencionar por nombre a Pinocho y advertirle “sigues tú”, el jefe de Estado eleva el perfil mediático de la persecución y fija un marcador político frente a la opinión pública sobre los avances en materia de seguridad.
Para los habitantes de las zonas bajo influencia de Los Pachenca, la designación de un cabecilla como objetivo prioritario suele traducirse en una intensificación de los operativos militares y policiales, con presencia más visible de tropas y controles en vías y poblaciones. Los efectos sobre la población civil dependen del desarrollo de las operaciones y de la capacidad de las autoridades para diferenciarlas de las actividades de la organización.
La fuente consultada por Infobae no detalla el lugar ni las circunstancias exactas del operativo en el que cayó alias Cholo, ni precisa el departamento donde se concentrarán las próximas acciones contra Pinocho. Esa ausencia de detalles oficiales en la información disponible deja abierta la expectativa sobre cómo se articularán las operaciones de inteligencia y las Fuerzas Armadas para ubicar al cabecilla.
El Gobierno no ha informado, según el extracto de la fuente, sobre recompensas específicas, solicitudes de captura internacional ni eventuales articulaciones con fiscalías extranjeras por Pinocho. Tampoco se mencionan alianzas con grupos armados que pudieran facilitar su ubicación. Estos elementos suelen ser piezas clave en la persecución de cabecillas de organizaciones criminales de esta escala.
En el plano institucional, la mención directa del presidente deja en manos de la Fuerza Pública y de los organismos de inteligencia la responsabilidad operativa de capturar o dar de baja al líder de Los Pachenca. Expertos en seguridad consultados en otras ocasiones han señalado que la designación pública de objetivos de alto valor puede tener efectos disuasorios, pero también puede forzar desplazamientos internos del cabecilla y de su organización.
Por ahora, el mensaje de De la Espriella marca el rumbo inmediato de la política de seguridad contra Los Pachenca y pone a Pinocho en el centro de la agenda. Lo que sigue en las próximas semanas, según el pulso informativo, es el reporte de avances por parte de las Fuerzas Militares y de Policía sobre las operaciones que conduzcan al siguiente capítulo de esta persecución.
