El presidente Abelardo de la Espriella entregó al vicesecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, una lista de personas que, según el gobierno colombiano, deberían ser investigadas por Washington. La entrega ocurrió en el marco de la relación bilateral entre ambos países, según informó El Tiempo.
Christopher Landau se hizo conocido con el apodo de “Quitavisas” tras encabezar, desde el Departamento de Estado, un número creciente de revocaciones de visados. Las medidas afectaron tanto a personas investigadas por las autoridades estadounidenses como a críticos del gobierno de Donald Trump, según el extracto de la fuente.
El vicesecretario de Estado ocupa el segundo cargo más alto en la diplomacia de EE. UU., por debajo del secretario de Estado. Entre sus funciones está coordinar la política exterior con las embajadas y supervisar los consulados, que son los encargados de tramitar y revocar visados.
La figura del “Quitavisas” cobró visibilidad porque las revocaciones no se limitaron a personas con procesos judiciales abiertos. También alcanzaron a voces públicas que se habían pronunciado en contra de la administración Trump, lo que generó críticas de organizaciones civiles y de actores políticos en Estados Unidos.
La decisión del presidente De la Espriella de entregar una lista de nombres a Landau se inscribe en la cooperación en materia de seguridad y migración entre Colombia y EE. UU. Ese intercambio suele incluir pedidos de información sobre personas de interés para investigaciones por narcotráfico, corrupción o lavado de activos.
La medida podría tener repercusiones para los colombianos incluidos en la lista, ya que una eventual investigación en territorio estadounidense puede traducirse en restricciones migratorias, inclusión en listas de advertencia o solicitudes de extradición, dependiendo del caso.
Desde el lado colombiano, la entrega de nombres a un funcionario extranjero no tiene antecedentes públicos recientes de esta magnitud en la relación con Washington. En ejercicios diplomáticos anteriores, los pedidos de investigación se canalizaban por la vía de la Interpol o de la Cancillería.
El gobierno de EE. UU. no se ha pronunciado de forma pública sobre la lista entregada por De la Espriella, según la nota de El Tiempo. Queda por verse si el Departamento de Estado la incorpora a sus procesos de revisión de visados o si responde con un pedido similar de nombres a Bogotá.
Por ahora, el episodio vuelve a poner en el centro del debate el papel de Landau dentro de la política migratoria de Trump y el alcance de la cooperación judicial entre Colombia y Estados Unidos durante el mandato de De la Espriella.
