Honorio Henríquez, político oriundo de Santa Marta, fue elegido presidente del Congreso de Colombia. La elección se dio en contra del deseo del presidente electo Abelardo de la Espriella, según reporta el diario EL PAÍS.
Henríquez es senador desde 2014, lo que le da más de diez años de experiencia en el Capitolio Nacional. Esa continuidad legislativa le permite conocer de cerca el trámite de proyectos, el funcionamiento de las comisiones y la negociación entre bancadas.
El nuevo presidente del Congreso llega al cargo en un momento clave: el inicio de un nuevo periodo presidencial con Abelardo de la Espriella al frente del Ejecutivo. Esa coexistencia entre el Legislativo y el Ejecutivo suele definir la velocidad con la que avanza la agenda del gobierno.
La presidencia del Congreso es una de las posiciones más importantes de la rama legislativa en Colombia. Quien la ocupa fija el orden del día, dirige los debates en plenaria y representa al Capitolio frente a otras ramas del poder público y ante la comunidad internacional.
El hecho de que Henríquez haya sido elegido sin el aval del presidente electo marca una distancia temprana entre el Ejecutivo entrante y un sector del Congreso. Esa relación se traducirá en cómo se tramiten las reformas, los debates de control político y los nombramientos que requieren confirmación legislativa.
Para los ciudadanos, la elección del presidente del Congreso tiene efectos prácticos. De esa mesa directiva dependen la agilidad con la que se debaten leyes que tocan salud, seguridad, economía y derechos sociales, y la forma como se atienden las peticiones de las regiones.
Henríquez es samario, es decir, representa los intereses del Magdalena en el Senado. Su llegada a la presidencia del Congreso suele leerse como un reconocimiento político a esa región Caribe, históricamente activa en la vida parlamentaria del país.
Queda por verse cómo se construye la relación entre Henríquez y el gobierno de Abelardo de la Espriella. Los primeros gestos, reuniones y decisiones conjuntas entre la Casa de Nariño y la nueva mesa directiva del Congreso marcarán el tono del nuevo periodo.
La elección de Henríquez ocurre mientras el país observa el inicio de un gobierno que prometió cambios. El Congreso, con su nuevo presidente, será el escenario donde se medirá qué tanto de esa agenda se convierte en ley y qué tanto termina modificado por el trámite legislativo.
