Tras la baja de alias 'B...', las autoridades colombianas enfocaron su atención en Fredy Castillo Carrillo, alias 'Pinocho', un viejo conocido de los expedientes judiciales por su rol en redes de criminalidad organizada, según reporta El Colombiano.
De acuerdo con la información publicada por El Colombiano, 'Pinocho' es señalado como uno de los patrones en la estructura que rodeaba a 'Bendito Menor', un nombre que en los últimos reportes oficiales se asocia con el mando de organizaciones dedicadas al microtráfico en zonas urbanas y rurales del país.
La caída de cabecillas como 'Bendito Menor' suele activar una disputa interna por el control de las rutas y los negocios ilegales. En ese contexto, el Gobierno De la Espriella anunció que la búsqueda de 'Pinocho' se convirtió en una prioridad dentro de la estrategia de seguridad que el Ejecutivo ha venido trazando en lo corrido de su mandato.
El historial judicial de Castillo Carrillo, según las pesquisas recogidas por medios nacionales, incluye señalamientos por concierto para delinquir, tráfico de estupefacientes y vínculos con estructuras armadas que operan en distintas regiones. Esos antecedentes explican por qué su nombre volvió a circular en los comunicados oficiales después del reciente operativo.
Para los analistas de seguridad consultados en otras ocasiones por la prensa, la desaparición de un líder criminal no implica el fin automático de la red. Las organizaciones suelen reacomodarse con prontitud, y por eso las autoridades suelen enfocar la persecución en quienes están llamados a heredar el control de los negocios ilegales.
En la misma línea, el Gobierno De la Espriella ha sostenido que la política de seguridad apunta a desarticular las finanzas de estas estructuras y no solo a capturar a sus cabecillas visibles. La búsqueda de 'Pinocho' se inscribe en ese enfoque, según lo expresado por voceros oficiales citados por El Colombiano.
La ciudadanía suele sentir el efecto de estas disputas en los barrios donde operan las redes de microtráfico: ajustes de cuentas, cambios de punto de venta y, en algunos sectores, incrementos de hechos violentos que alteran la vida cotidiana de los habitantes.
Queda pendiente el desarrollo de las operaciones en terreno para ubicar a Castillo Carrillo. Las autoridades no han detallado zonas específicas, pero confirman que la investigación sigue abierta y que se mantienen coordinaciones con la fuerza pública para avanzar en su captura, como lo registra El Colombiano.
